Cómo saber si tienes voz de locutor y cómo mejorarla

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Si te ronda por la cabeza introducirte en el mundo de la locución, es posible que te estés preguntando si tienes el talento y las características necesarias. Por ello, en este artículo trataremos de desvelarte cómo saber si tienes voz de locutor.

Además, te daremos algunos consejos para que tu voz suene como la de un auténtico profesional de la comunicación y te recomendaremos la mejor formación en locución.

Averigua si tienes voz de locutor: realiza una grabación

Si estás pensando en trabajar como locutor, crear un podcast o un canal de YouTube seguramente te preguntarás si tienes la voz adecuada. 

Para llegar a ser un buen comunicador es necesario tener unas características determinadas y un buen dominio de la voz, el principal instrumento de trabajo.

Obviamente, si tienes una buena voz el camino te resultará mucho más sencillo. Para averiguar si tienes voz de locutor y, por lo tanto, capacidad para captar el interés de la audiencia, debes ser consciente de cómo suena o como te escuchan los demás. Para averiguarlo, la mejor opción es realizar una grabación.

Seguramente, cuando te escuches, tu primera reacción sea de rechazo o sorpresa. Es normal y tiene una explicación sencilla: cuando hablamos, nuestra voz llega a nuestros oídos por dos vías. Una es el aire, que es lo que oyen los demás y lo que capta un micrófono. La otra es el cráneo: las vibraciones de la voz se transmiten por los huesos de la cabeza, un fenómeno llamado conducción ósea, que hace que la percibamos más grave de lo que es.

Por eso realmente no escuchamos nuestra voz como la escuchan los demás. Una grabación se parece mucho más a lo que oye tu audiencia.

Teniendo en cuenta esta circunstancia, es importante que conozcas cómo suena realmente tu voz para poder evaluarla, detectar posibles defectos y averiguar qué aspectos puedes mejorar. 

Cómo hacer la grabación

Para que la prueba sirva, busca un lugar silencioso y graba con el móvil o con el ordenador. Lee en voz alta un texto de uno o dos minutos (una noticia o un anuncio) y, después, cuenta algo con tus palabras durante otro minuto. Escúchalo con auriculares y repite la prueba pasados unos días: así notarás si realmente mejoras.

Qué debes fijarte al escucharte

Al escuchar la grabación, fíjate en cinco cosas: el tono (si suena agudo, grave o forzado), el ritmo (si vas demasiado deprisa), la dicción (si se entiende cada palabra), el volumen y la naturalidad, es decir, si suena a lectura o a conversación. Apunta también tus muletillas y los momentos en los que se te corta el aire.

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Pide la opinión de un amigo o familiar

La voz es una de las herramientas más importantes a la hora de comunicarnos y expresar emociones o sentimientos. Es una característica muy específica de cada persona y un rasgo más de nuestra personalidad, ya que muestra cómo somos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno.

En este sentido, es importante resaltar que la mejor forma de comunicarnos es la naturalidad. Por este motivo es imprescindible que tu voz no suene forzada ni intentes fingir ser alguien que no eres.

Está bien que analices cómo suena tu voz poniéndote a locutar y haciendo una grabación, pero si pides la opinión de un amigo, amiga o familiar tendrás una idea más clara de cómo te escuchan los demás. Pídele que sea sincero y que te diga si te entiende bien, si le resulta agradable escucharte y si nota que cambias de voz al hablar «de locutor».

Es posible que inconscientemente hables demasiado alto, suenes forzado, inseguro o poco natural. Si es así, no te preocupes, en realidad no es culpa de tu voz, solo necesitas aprender algunas técnicas, a relajarte y controlar bien tu respiración.

¿Cómo debe ser la voz de un locutor?

De nada sirve que averigües cómo suena tu voz o qué defectos tiene si no sabes cómo debe ser la voz de un locutor.

A pesar de que un locutor debe llamar la atención del oyente y comunicar de forma clara, sencilla y neutra cualquier mensaje, no debe perder la naturalidad. 

Algunos locutores y presentadores terminan sonando igual porque ocultan o suavizan su acento, y con ello pierden originalidad y frescura. La autenticidad y el estilo propio son características que ayudan a un locutor a destacar y a llamar la atención de sus oyentes.

Ten en cuenta que los grandes locutores de radio o televisión suelen ser reconocidos por una característica concreta, por su forma de hablar o de expresarse.

No tengas miedo de mostrarte tal y como eres y sácale partido a las características que te diferencian de los demás.

Las productoras buscan locutores con carisma, que sorprendan y conecten con el público. Aunque quieras hablar como un locutor, nunca pierdas tu personalidad.

  Los tonos grandilocuentes o engolados se usaban en los inicios de la radio. Actualmente el tono de voz es mucho más coloquial, fresco y natural.

Consejos para mejorar tu voz

Ahora que ya sabes cómo averiguar si tienes voz de locutor, te daremos algunos consejos para mejorar tus locuciones. Son unas pautas muy sencillas, pero te ayudarán a comunicarte como un auténtico profesional.

Calienta la voz

Antes de comenzar, debes calentar tu voz. Los locutores profesionales realizan una serie de ejercicios de voz que les ayudan a tenerla preparada en el momento de salir al aire.

Los ejercicios de vocalización son perfectos para calentar la voz. Puedes comenzar con los sonidos más sencillos, los nasales. 

Prueba a decir “mmmmmm” o “nnnnnnnnn”. 

También puedes coger aire y al respirar repetir las vocales “aeiouaeiou” hasta que no puedas mantener la intensidad inicial o usar la técnica del bostezo-suspiro, tararear o el zumbido de labios.

Respira correctamente

La voz se crea cuando el aire exhalado por los pulmones pasa por las cuerdas vocales. Por lo tanto, sin aire no hay voz.

Quizás puede parecer demasiado sencillo, pero respirar de forma correcta y consciente, preferiblemente por la nariz, puede mejorar tu voz. Si tienes dudas puedes encontrar ejercicios específicos en YouTube.

Una postura correcta y una respiración profunda, dejando que el aire llegue al abdomen, ayudan a que tu voz suene más firme y relajada.

Cuida tu voz

Otro requisito fundamental para mejorar tu voz es llevar una vida sana. Procura no gritar, reposa la voz cuando puedas, evita los líquidos extremadamente fríos o calientes y realiza alguna actividad física. Obviamente, evita en lo posible el tabaco y las bebidas alcohólicas.

Ejercicios de locución

Aunque hay momentos para la improvisación, la mayor parte del tiempo un locutor se ciñe a un guion y por lo tanto está leyendo. 

Aquí es donde entra en juego la interpretación, una herramienta muy útil para conectar con tus oyentes. Para lograrlo, deberás practicar y leer en voz alta cualquier texto, pero no de cualquier forma: trata de que no suene a lectura, interprétalo, juega con él.

Intenta simular que estás narrando un evento deportivo, informando sobre una catástrofe natural o anunciando un nuevo champú. 

Simula que estás enfadado, triste, que tienes miedo…Estos ejercicios te ayudaran a trasmitir un texto de forma natural.

Elige un buen micrófono

La voz es el principal instrumento de trabajo de un locutor, pero no es el único. Aunque tengas una buena voz, invertir en un buen micrófono puede marcar la diferencia, y aquí te explicamos las características de un micrófono de estudio. Además, es importante que lo sitúes de tal forma que puedas mantener una postura cómoda.

Varía el tono y realiza pausas

Para comunicar cualquier mensaje de forma clara y sencilla es necesario hacer pausas en el momento correcto. No hables demasiado deprisa ya que puedes generar estrés en el oyente y que este no se entere de lo que tratas de comunicar.

Además, ten en cuenta que variando el énfasis o el tono en una frase puedes cambiar su significado o hacer hincapié en un aspecto importante de tu discurso.

Un tono algo más grave y pausado suele percibirse como más seguro y cercano, pero no lo fuerces: bajar la voz de forma artificial cansa las cuerdas vocales y suena poco natural. 

Controla el nivel y la intensidad de la voz

Si quieres hablar como un auténtico locutor, debes controlar el nivel y la intensidad de la voz. Lograrás emitir un sonido uniforme, sin vacilación, ni temblor. 

Esto se consigue con la impostación, que consiste en colocar la voz en la caja de resonancia apoyándola en el aire, de modo que el sonido salga con plenitud y sin esfuerzo en las cuerdas vocales. Cuando no lo hacemos, se habla con esfuerzo y se producen errores que impiden transmitir correctamente lo que queremos decir.

Mantente hidratado 

Mantener hidratada la garganta mientras usas la voz es fundamental para reducir la irritación. Ten siempre a tu lado una botella de agua.

Tras una larga jornada de trabajo, inhalar vapor durante un baño caliente puede ayudarte a notar la garganta más cómoda y descansada. Eso sí, no sustituye al reposo vocal.

Descansa la voz 

Sí, la voz también necesita descanso. Aprovecha los momentos de silencio para realizar respiraciones lentas y rítmicas. Lograrás aliviar la tensión del cuello, huesos de la cara y laringe. La técnica del bostezo-suspiro también es muy útil para relajar la faringe y la laringe.

Iníciate en la locución con una buena formación

Como has podido comprobar, para ser un buen locutor no es necesario tener una voz determinada, lo más importante es ser natural y seguir ciertas pautas para aprovechar todas sus posibilidades.

Para expresarte de forma clara y nítida es fundamental que conozcas y domines técnicas de respiración, relajación, dicción, modulación, expresividad… ya que te ayudarán a mejorar tu entonación y tu pronunciación.

Evidentemente, como cualquier otra profesión, requiere de esfuerzo y dedicación. Una buena formación también puede ayudarte a dominar todas las técnicas y mostrar toda tu personalidad a través de la voz.

Ten en cuenta que la profesión de locutor ofrece muchas salidas.

A los sectores tradicionales, como la radio y la televisión, se suman el video marketing y la publicidad, los audiolibros, los videojuegos, la domótica, los podcasts o la sonorización de cualquier producto audiovisual.

Si quieres aprovechar esas oportunidades, necesitas una buena formación. El Curso de Locución de treintaycinco mm tiene 400 horas, se imparte en clases telepresenciales con grabaciones disponibles en diferido, e incluye prácticas en empresa de 60 a 300 horas. Contarás con profesionales en activo como Dani Moreno «El Gallo» (LOS40) y Pep Antón, y obtendrás un título propio de Treintaycinco mm con aval opcional del Instituto Nebrija. No necesitas experiencia previa.

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