21 Ago 2019by David Barajas

Grandes exponentes de la dirección de fotografía: Emmanuel Lubezki

Grandes exponentes de la dirección de fotografía: Emmanuel Lubezki

El mundo del cine ha sabido desarrollarse muchísimo desde aquellas primeras imágenes que los hermanos Lumière supieran captar a finales del siglo XIX. En todos estos años diversas especialidades han ido apareciendo para hacer realidad proyectos audiovisuales más y más ambiciosos. Un ejemplo de estas es la dirección de fotografía, que pasó de estar dentro de la cabeza del director a contar con un especialista que solo se encarga de dar a una película una estética y una identidad visual al film.

Desde que surgió esta especialidad son muchos los directores de fotografía que han sabido destacar de entre los demás, y hoy vamos a dedicar nuestro artículo a uno de ellos: Emmanuel Lubezki.

 

¿Quién es Emmanuel Lubezki?

Nacido en Ciudad de México en 1962, Emmanuel Lubezki es productor y director de cine y uno de los grandes exponentes de la dirección fotográfica de los siglos XX y XXI. Sus obras, reconocidas y aclamadas internacionalmente, son referentes absolutos del séptimo arte.

Estudió historia y cinematografía en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México, junto con otro gran exponente del latinoamericano, como es el director de cine Alfonso Cuarón, ganador de dos premios de la Academia como mejor director por las películas Gravity (2014) y Roma (2019), de quien también es amigo desde la infancia.

 

Premios y reconocimientos

A lo largo de su carrera, Emmanuel Lubezki ha ido cosechando reconocimientos y premios allí por donde ha ido. Todo comenzó con los premios Ariel que ganó “Como agua para chocolate”, mítica película mexicana de 1992 en la que El Chivo (como se lo apoda a Lubezki) formó parte de la dirección de fotografía. A partir de ahí le seguirían decenas de premios, reconocimientos y nominaciones, que llegarían a su apogeo en los años 2013, 2014 y 2015, cuando se hizo con tres Oscars a mejor dirección fotográfica.

 

Sus tres Oscars

Antes de ganar las tres estatuillas que nombramos anteriormente, Lubezki ya había sido nominado en hasta cinco ocasiones para hacerse con el Oscar a mejor dirección de fotografía por las películas La princesita (1995), Sleepy Hollow (1999), El nuevo mundo (2005), Children of Men (2006) y The tree of life (2011), aunque en esas ocasiones fueron otros quienes se llevaron el máximo galardón que otorga la Academy of Motion Picture Arts and Sciences.

Las películas con las que conseguiría finalmente sus tres Oscars son Graviti (dirigida por el mismo Alfonso Cuarón de quien hablábamos anteriormente), Birdman y El Renacido (ambas dirigidad por el también mexicano Alejandro Iñárritu). En cada una de estas películas la participación de Lubeznik es fundamental, ya que son tres films cuya destacada dirección de fotografía se convierte en parte fundamental de la fuerza y el atractivo de cada una.

 

Análisis de sus películas ganadoras

A fin de comprender un poco mejor el trabajo de un director de fotografía en general, y de Lubeznik en particular, vamos a repasar un poco el trabajo que llevó a cabo en cada una de sus películas ganadoras.

 

Gravity

En esta película Lubeznik nos sumerge en lo profundo del espacio para seguir de cerca cómo la Dra. Ryan Stone (Sandra Bullock) y el veterano astronauta Matt Kowalski (George Clooney) intentan volver a tierra tras ser embestidos por restos de un satélite destruido.

La cantidad de decisiones acertadas de Lubeznik en esta película son infinitas pero, solo para jugar a marcar algunas, armaremos un pequeño listado:

  • Donde otros podrían ver un problema con la luz dura del sol, Lubeznik ve una posibilidad. Así, las sombras se presentan profundas y el contraste muy alto, incluso llegando a alcanzar lugares de iluminación total donde casi no hay detalles. El resultado ofrece una atmósfera natural que nos hace creer que realmente estamos en el espacio.
  • La cámara se mueve constantemente de forma lenta, como si también estuviera flotando en la inmensidad del cosmos.
  • La utilización exclusiva de objetivos angulares nos acerca a los personajes, nos mete de lleno en lo que está pasando y genera una intimidad que a la postre resulta fundamental para que la película funcione como lo hace.
  • Todos los planos son secuenciales. Es verdad que esto es característico de las películas de Cuarón, pero la dirección de fotografía es fundamental dentro de estos planos. Gracias a ellos nos mantenemos expectantes todo el tiempo, sin abandonar la escena ni siquiera después de 15 o 20 minutos.

 

Birdman

En Birdman, o la inesperada virtud de la ignorancia, Lubeznik saca a relucir otras características que no habíamos visto en Gravity:

  • Los travelling están presentes en toda la película. La cámara cambia continuamente al personaje a quien sigue, acompañando siempre a quien tenga el habla o reaccione de forma importante para la historia.
  • Nuevamente se repiten los planos secuencia. En algunos casos se llega incluso a presentar, desarrollar y cerrar un acontecimiento en una sola toma.
  • La película presenta ciertos saltos espacio-temporales que Lubeznik lleva a cabo con destacada maestría. Lo que en otras películas podría causar cierta incomodidad en el público por romper la línea temporal, en Bridman se convierte en un recurso sumamente atractivo.
  • Aparte de los travellings, la cámara también se mueve dentro de tomas estáticas, pasando de planos generales a primeros planos de forma habitual.

 

The Revenant

Cuando parecía que, con Birdman, Lubeznik había entregado su obra maestra, llega al año siguiente con una propuesta absolutamente audaz. Vamos a ver los principales aspectos de la dirección fotográfica utilizada en este caso.

  • El aspecto más destacado de la fotografía cinematográfica de la película es que solo utilizó la iluminación natural del sol y las hogueras. Esto resulta increíblemente complejo, sobre todo si consideramos las condiciones climáticas de los parajes en los que se filmó la película.
  • La utilización de lentes de gran angular vuelven a ofrecer una experiencia inmersiva al espectador, que se sumerge en lo profundo de los paisajes agrestes en los que se desarrolla el film.
  • Se utilizaron tres métodos de filmación (grúa, cámara en mano y steady cam). Esto permitió que más tarde se puedan secuenciar las imágenes de forma casi coreográfica.
  • Nuevamente encontramos la presencia de planos muy largos. Esto es, nuevamente, muy complejo si consideramos el lugar en el que se filmó la película, ya que con la escasa cantidad de horas de luz que había, nadie podía estar seguro de si podría haber un segundo o tercer intento para cada plano.

 

Como vemos, Emmanuel Lubeznik no se ha ganado por nada su lugar como uno de los mejores directores de fotografía de la historia. Su visión absolutamente innovadora, su capacidad de adaptación y una visión fotográfica prodigiosa hacen de él uno de esos profesionales a los que es necesario seguir bien de cerca si te interesa estudiar dirección de fotografía cinematográfica.

Categories: Dirección fotográfica