17 Oct 2019by David Barajas

Fases y etapas de la postproducción de audio

Fases y etapas de la postproducción de audio

El mundo de la música y la producción musical ha cambiado mucho a lo largo de los últimos años, y la tecnología ha hecho su parte para que así fuese. Si hace algunas décadas se necesitaba un productor y un estudio de grabación profesional para grabar un disco, hoy solo hace falta un home studio y un Técnico en Sonido dispuesto a hacer la postproducción de audio necesaria para que tu canción suene bien.

Es sobre este tema, la postproducción de audio, que queremos hablar hoy, ya que es una de las etapas más importantes del proceso de producción musical y una de las grandes responsables de que una canción determinada suene como tiene que sonar.

 

¿Cómo se desarrolla las postproducción de audio?

A continuación vamos a repasar las cuatro etapas en las que se divide la postproducción de sonido. Estos son los pasos que cualquier Técnico en Sonido profesional sigue para conseguir los resultados limpios y atractivos que se buscan con cualquier canción.

 

Primera etapa: el proceso de grabación

Originalmente, el proceso de grabación de música era mucho más simple de lo que es hoy en día (podían a llegar a grabarse actuaciones enteras en tomas individuales con solo uno o dos micrófonos). Hoy, sin embargo los profesionales del sonido desarrollan un proceso más sofisticado conocido como grabación multipista, donde cada instrumento se graba por separado y se combina más tarde en una “mezcla”.

La grabación multipista tiene tres ventajas claras en comparación con la forma antigua de grabar música. Estas ventajas son:

  • Permite a los ingenieros moldear y dar forma al sonido de cada instrumento independientemente de los demás.
  • Permite que cada instrumento en una canción sea grabado uno a la vez.
  • Gracias a este método, una sola persona puede hacer sola lo que antes requería a un equipo completo de ingenieros y músicos.

 

Si bien los pasos reales en el proceso varían según el técnico de sonido, a continuación podemos ver, en líneas generales, cómo funciona este proceso

 

Fases de la grabación multipista

Creación de una pista para seguir

El primer paso es crear algún tipo de guía para el resto de los instrumentos. La mayoría de las personas usan un simple metrónomo con el que establecer un tempo. Pero como no todos los músicos pueden seguir los clics, también se puede usar un loop de batería pregrabado.

 

Grabación de la sección de ritmo

La sección de ritmo es la base de cualquier canción. Cuando las bandas tocan juntas, todos siguen a la batería o al bajo. Tiene sentido, entonces, que estos sean los primeros instrumentos que normalmente se graban.

En las canciones que carecen de batería o de bajo se puede utilizar otro instrumento rítmico (como la guitarra acústica).

Grabación de las armonías

Una vez que se haya construido una buena base, es hora de agregarle una estructura de acordes.

Dependiendo de la canción, eso podría significar agregar una guitarra rítmica, un piano, unos sintetizadores, etc. Con una progresión básica de acordes ya registrada, es momento de pasar a la siguiente fase.

 

Grabación de las melodías

Como la mayoría de las canciones usan una combinación de instrumentos para formar la melodía, tiene sentido que los que sean más dominantes (generalmente la voz principal o la guitarra principal) sean los que se graben primero. Luego se llenarán los vacíos con todas las melodías de apoyo.

 

Añadir “color”

Para darle los toques finales a la canción, se deben agregar todos esos pequeños matices que agregan color y brillo a las pistas principales. Estos “toques” pueden ser voces de fondo, rellenos de percusión o de piano, efectos de sonido, etc.

 

Segunda etapa: el proceso de edición

Ahora que terminamos de grabar las pistas es hora de “limpiarlas”.

La edición es fundamental porque no importa cuán cuidadoso haya sido el músico en el proceso de grabación, siempre existirán detalles o errores que deban corregirse para conseguir una pista impecable.

Gracias a las potentes herramientas de postproducción y edición de audio que tenemos disponibles hoy en día las tareas se han simplificado bastante. Por lo general, la edición consta de cinco tareas.

 

Arreglo

En esta etapa se echa un vistazo general a todo lo que se ha grabado, de forma que podamos evaluar qué funciona y qué no. Por ejemplo, podríamos cortar secciones de una pista que desordenan la mezcla, mover una sección a una nueva parte de la canción, eliminar secciones por completo si no agregan valor, etc.

 

Acompañamiento

En esta etapa se comparan las tomas duplicadas de cada pista y se selecciona la mejor. Incluso se pueden seleccionar las mejores estrofas de cada toma y combinarlas en una especie de “toma Frankenstein”.

 

Reducción de ruido

La reducción de ruido tiene como objetivo eliminar en la mayor medida posible los sonidos no deseados que puedan existir de fondo en una grabación (voces de fondo, pasos, respiraciones o simplemente el ruido ambiente)

 

Edición de tempo

Con la edición de tempo se corrigen las notas fuera de ritmo utilizando uno de dos métodos:

  • El método “cortar y pegar”, que funciona bien en instrumentos de percusión.
  • El método de “estiramiento de tiempo”, que funciona bien en casi todos los instrumentos.

 

Edición de tono

Con la edición de tono, se puede cambiar cualquier nota y “colocarla” en un nuevo tono, utilizando Auto-Tune o cualquier software similar. Normalmente se usa en voces, pero también funciona bien en la mayoría de los instrumentos melódicos.

 

Tercera etapa: el proceso de mezcla

Una vez que las pistas están organizadas exactamente como se desea, el siguiente objetivo es hacer que se mezclen como una unidad cohesiva a través del proceso denominado, valga la redundancia, “mezcla”.

Si bien la mezcla es una forma de arte en sí misma, y ​​se puede hacer de muchas maneras, existen ciertas tareas fundamentales que todos los Técnicos en Sonido llevan a cabo durante esta etapa del proceso de postproducción de audio. Algunos de los ejemplos más comunes son los siguientes.

Balance: a través de esta tarea se busca que ningún instrumento suene demasiado alto o suave en relación con los demás.

Panorámica: aquí se le da a cada instrumento su propio espacio en la imagen estéreo, al igual que cada músico tiene su propio espacio en el escenario.

Ecualización: es la encargada de crear un espacio único en el espectro de frecuencias para cada instrumento, de modo que no haya dos sonidos que compitan por la misma banda de frecuencias.

Compresión: nivela el rango dinámico de un instrumento para que cada nota se escuche con claridad y la mezcla suene más fuerte en su conjunto.

Reverberación: crea un espacio tridimensional para la mezcla, agrega una sensación de profundidad y unifica los instrumentos bajo el sonido de una habitación.

Automatización: permite cambiar la configuración en diferentes puntos de la canción, para darle a la mezcla una sensación de movimiento.

 

Una vez que ya hemos realizado todas estas tareas (y alguna más) y la mezcla ya suena como deseamos que suene, es momento de pasar a la última etapa.

 

Cuarta etapa: el proceso de masterización

Antes de que tu canción esté lista para ser masterizada, todas las pistas se deben volver a grabar en un solo archivo estéreo. Una vez hecho esto, se utilizan varias técnicas de masterización para darle los toques finales a las canciones, de forma que sonarán aún mejor.

Las técnicas más comunes incluyen:

Maximización de la sonoridad: Se consigue a través de una mayor compresión y limitación. De esta forma el nivel promedio de señal en el tiempo es lo más alto posible, sin sacrificar demasiado el rango dinámico.

Balance de frecuencias: Este balance se realiza a través de EQ adicionales y un proceso conocido como compresión multibanda, que puede comprimir bandas de frecuencia individuales por separado del resto del espectro.

Ampliación estéreo: Se alcanza con un complemento especial diseñado para agregar una sensación adicional de “ancho” a las frecuencias más altas en su mezcla.

Una vez que todo suena perfecto, la pista se convierte a su frecuencia de muestreo o profundidad de bits adecuada. Por ejemplo, si la preparamos para un CD, sería 44.1 kHz / 16 bits.

 

Terminadas estas cuatro etapas ya tendremos finalizado todo el proceso de postproducción de audio con unas canciones perfectas como resultado final.

 

¿Quieres convertirte en Técnico en Sonido?

Si te atrae la idea de trabajar en algo relacionado con la postproducción de audio, en 35mm tenemos la formación que necesitas. Con nuestro Curso de Técnico de Sonido aprenderás a manejar todos los programas y herramientas necesarias para convertirte en un experto en el tratamiento y edición de sonido. Visita el enlace anterior y descubre más al respecto.

Categories: Sonido

Si deseas mas información sobre nuestro curso:

curso de técnico de sonido


Cubre el siguiente formulario