¿Qué es el pitching? La guía definitiva para dominar esta habilidad clave

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¿Tienes una gran idea, pero no sabes cómo venderla? ¿Te pones nervioso cuando tienes que hablar en público sobre tus proyectos? Tranquilo, no eres el único. El pitching puede parecer una habilidad complicada, pero con la guía adecuada cualquiera puede dominarla. 

En este artículo te enseñaremos los conceptos básicos del pitching de forma sencilla y con ejemplos prácticos. Aprenderás a crear un discurso convincente, a gestionar los nervios y a causar una gran primera impresión. Dominar el arte del pitching puede marcar una gran diferencia entre que tu idea sea ignorada o llegue al éxito esperado. 

Así que, si estás listo para potenciar tus habilidades comunicativas, sorprender y dejar huella en tus oyentes, ¡sigue leyendo! Esta guía definitiva te dará todas las herramientas para brillar en tu próximo pitching. 

¡Comenzamos!

¿Qué es el pitching y por qué es tan importante dominarlo?

Antes de desvelarte las claves para desarrollar un buen pitching debes saber qué es exactamente este concepto.

El pitching es la habilidad de presentar y vender una idea, producto o servicio de forma convincente en pocos minutos.

Dominar el pitching es clave hoy en día por varios motivos:

  • Vivimos en una economía de la atención: hay que saber resumir y captar la atención rápido. En un mundo saturado de estímulos y con tiempos limitados, hay que ir al grano y causar impacto en los primeros segundos para que tu mensaje sea escuchado. 
  • Todo se basa en la capacidad de convencer: desde la captación de fondos para un proyecto, hasta una entrevista de trabajo o una cita. El pitching es esencial para persuadir a otros de apoyar tus ideas o contratarte. 
  • Ayuda a comunicar ideas con claridad y entusiasmo. Un buen pitching sintetiza lo más relevante y lo transmite con pasión. Así se entiende y recuerda mejor tu propuesta. 
  • Permite destacar entre la competencia. Quien hace el mejor pitching, gana. Saber venderte hará que elijan tu idea entre muchas otras opciones. 
  • Es una habilidad entrenable, cualquiera puede mejorar su pitching con la práctica adecuada. No es un talento innato, se desarrolla ensayando una y otra vez. 

En resumen, saber hacer un buen pitching abre puertas y mejora tus posibilidades de éxito en los ámbitos personal y profesional. Te ayuda a captar recursos, conseguir empleos o citas y a que apoyen tus proyectos. Por eso, es una habilidad clave que vale la pena desarrollar mediante formación y practica constante. 

Dominar el arte del pitching te permitirá tener una gran ventaja competitiva entre tus competidores a la hora de presentar tus proyectos y alcanzar tus metas.

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¿Cómo debe ser la estructura de un buen pitching? 

El objetivo de un pitching es captar la atención, despertar el interés y conseguir la acción deseada (inversión, compra, contratación, etc.).  

Además, un buen pitching debe destacar, en poco tiempo, normalmente de 2 a 5 minutos, los puntos fuertes y beneficios clave de tu proyecto o idea. Además, debe transmitir credibilidad, seguridad y pasión por la propuesta.  

Un pitch bien estructurado sigue generalmente este esquema: 

Gancho inicial / historia personal 

El inicio de tu pitch debe tener gancho. Puedes comenzar con una historia personal que sea importante para tu idea o producto. Esta historia debe ser breve, pero lo suficientemente impactante para captar la atención de tu audiencia. El objetivo es conectar emocionalmente con tu público y hacer que este se interese por lo que vas a decir a continuación. 

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Problema identificado 

Una vez que has captado la atención de tu audiencia, es hora de presentar el problema que has identificado. Este problema debe ser algo que tu audiencia pueda reconocer claramente. Debe ser un problema real que necesite una solución. 

Solución propuesta 

Después de presentar el problema, es el momento de presentar tu solución. Esta es la parte donde hablas de tu producto o idea y cómo puede resolver el problema que has identificado. Debes ser capaz de explicar tu solución de manera clara y concisa. 

Público objetivo 

A continuación, debes hablar sobre tu público objetivo. ¿Quiénes son las personas que se beneficiarán de tu producto o idea? ¿Por qué son el público objetivo? Debes ser capaz de demostrar que has hecho bien tu investigación y que entiendes a tu público objetivo. 

Beneficios / ventaja competitiva 

Ahora es el momento de hablar sobre los beneficios de tu producto o idea y qué te hace diferente de la competencia. ¿Por qué tu solución es la mejor? ¿Qué te hace destacar? Debes ser capaz de demostrar que tu producto o idea tiene una ventaja competitiva sobre los demás. 

Llamada a la acción 

Finalmente, debes terminar tu pitch con una llamada a la acción. ¿Qué quieres que haga tu audiencia después de escuchar tu pitch? ¿Quieres que inviertan en tu idea, que compren tu producto, que se suscriban a tu servicio? Sea lo que sea, debes ser claro y directo.

Recuerda, un buen pitch es aquel que es capaz de captar la atención de la audiencia, presentar un problema y una solución, demostrar que entiendes a tu público objetivo, destacar tus beneficios y ventajas competitivas, y terminar con una llamada a la acción clara y directa.

Cómo hacer un buen pitching en 5 pasos

Prepara a fondo tu proyecto

El primer paso para hacer un buen pitching es conocer tu proyecto en profundidad. Debes ser capaz de hablar de él con confianza y autoridad. Esto significa que debes entender todos los aspectos de tu proyecto, desde los detalles técnicos hasta los aspectos financieros. No hay nada peor que quedarse en blanco cuando te hacen una pregunta sobre tu propio proyecto. Así que, antes de hacer tu pitch, asegúrate de estar bien preparado.

Identifica tu público objetivo

El segundo paso es identificar el destinatario de tu pitch. ¿Son inversores, clientes potenciales, socios comerciales? Cada grupo tiene diferentes intereses y preocupaciones, por lo que debes adaptar tu pitch a ellos. Por ejemplo, si estás haciendo un pitch a inversores, querrán saber sobre la rentabilidad de tu proyecto. Si estás haciendo un pitch a clientes potenciales, estarán más interesados en cómo tu producto o servicio puede beneficiarles.

Elige los puntos clave a transmitir

El tercer paso es decidir qué puntos clave quieres transmitir durante tu pitch. Estos deben ser los aspectos más importantes y atractivos de tu proyecto. Recuerda, no tienes mucho tiempo para hacer tu pitch, así que debes centrarte en lo que realmente importa. ¿Cuál es el problema que tu proyecto resuelve? ¿Cómo lo hace? ¿Por qué tu solución es la mejor? 

Cuenta una historia atractiva

El cuarto paso es contar una historia. Las historias personales son una forma sencilla de conectar con tu audiencia y hacer que tu pitch destaque. Tu historia puede ser sobre cómo se te ocurrió la idea de tu proyecto, o sobre cómo tu producto o servicio ha ayudado a alguien. Lo importante es que tu historia sea relevante para tu proyecto y atractiva para tu audiencia. 

Sé breve, claro y entusiasta

El último paso es ser breve, claro y entusiasta. Un buen pitch no debe durar más de unos pocos minutos. Debes ser capaz de explicar tu proyecto de manera clara y concisa. Y, por supuesto, debes mostrar entusiasmo. Si tú no estás emocionado por tu proyecto, ¿cómo puedes esperar que los demás lo estén? 

Estos cinco pasos te ayudaran a confeccionar tu pitch. Recuerda, la preparación es la clave. Conoce tu proyecto, conoce a tu audiencia, elige tus puntos clave, cuenta una historia y sé breve, claro y, sobre todo, trasmite entusiasmo.

Consejos para mejorar tus habilidades de pitching 

¿Quieres dominar el arte del pitching? La buena noticia es que no se requiere un talento especial, sino practica y perseverancia. Con estos sencillos consejos verás una gran mejoría en tus presentaciones. ¡Toma nota!

Practica y recibe feedback

La práctica hace al maestro, y esto es especialmente cierto para el pitching. Cuanto más practiques, más cómodo te sentirás al presentar tu proyecto. Pero no solo practiques solo, busca feedback. Pídele a amigos, colegas, socios o profesores que te den su opinión. Ellos pueden ofrecerte una perspectiva diferente y ayudarte a mejorar.

Graba tus presentaciones

Una excelente manera de mejorar tus habilidades de pitching es grabarte mientras practicas. Esto te permitirá ver y escuchar lo que estás haciendo bien y lo que necesitas mejorar. Puedes notar cosas que no te das cuenta en el momento, como muletillas, gestos repetitivos o si hablas demasiado rápido. 

Cuida tu lenguaje corporal

Tu lenguaje corporal puede decir mucho sobre ti. De hecho, a veces puede comunicar más que tus palabras. Por lo tanto, es importante que prestes atención a cómo te estás presentando físicamente. Mantén contacto visual con tu audiencia, usa gestos para enfatizar puntos clave y asegúrate de tener una postura abierta y segura. La elección de tu vestuario también puede ser importante. 

Adapta el tono según la audiencia

No todas las audiencias son iguales, por lo que es importante que adaptes tu tono y contenido según a quién te diriges. Si estás hablando con inversores, es posible que quieras adoptar un tono más formal y centrarte en los aspectos financieros de tu proyecto. Si estás hablando con clientes potenciales, puedes ser más informal y centrarte en cómo tu producto o servicio puede beneficiarles. 

Hazlo con pasión y convicción

Finalmente, pero no menos importante, presenta tu pitch con pasión y convicción. Si no crees en tu proyecto, ¿cómo puedes esperar que los demás lo hagan? Debes entender que tu entusiasmo puede ser contagioso, así que asegúrate de transmitirlo en tu pitch. 

Mejorar tus habilidades de pitching lleva tiempo y práctica, pero con estos consejos, estarás en el camino correcto.

Errores comunes a evitar en el pitching 

Veamos ahora que errores debes evitar a la hora de presentar tu pitch. 

Hablar demasiado rápido

Uno de los errores más comunes en el pitching es hablar demasiado rápido. Cuando estamos nerviosos o emocionados, tendemos a acelerar nuestro ritmo de habla. Sin embargo, esto puede dificultar que la audiencia siga nuestras ideas. Por lo tanto, es importante practicar hablar a un ritmo constante y pausado. Recuerda, no estás en una carrera. El objetivo es que tu audiencia comprenda y se interese por tu proyecto. 

No conectar con la audiencia

Otro error común es no conectar con la audiencia. Esto puede suceder si no adaptas tu pitch a tu público objetivo o si no logras establecer de entrada una conexión emocional. Para evitar esto, asegúrate de conocer a tu audiencia y de contar una historia que les interese. Recuerda, las personas no solo compran productos o servicios, también compran historias y emociones. 

Aburrir con excesivos detalles técnicos

Es importante que tu audiencia comprenda tu proyecto, pero no necesitan conocer todos los entresijos técnicos. Si te sumerges demasiado en la jerga técnica o en los detalles minuciosos, puedes aburrir a tu audiencia o hacer que se sientan confundidos. En lugar de eso, céntrate en los aspectos más importantes de tu proyecto y en cómo puede beneficiar a tu audiencia. 

No transmitir entusiasmo

Si, volvemos a repetirlo. Si no estás entusiasmado con tu proyecto, ¿cómo puedes esperar que los demás lo estén? No cometas ese error. 

Evitar estos errores puede marcar la diferencia entre un pitch mediocre y uno que capte la atención de tu audiencia. Así que recuerda, habla a un ritmo constante, conecta con tu audiencia, evita los detalles técnicos innecesarios y muestra tu entusiasmo.

Ejemplos de pitchings: Encuentra inspiración 

Los grandes pitchings no nacen por generación espontánea. Detrás de las presentaciones que consiguen inversiones millonarias o cambian industrias completas hay mucho ensayo, reflexión y aprendizaje de los mejores. Por eso, antes de lanzarte a crear tu propio pitching, te recomendamos analizar algunos ejemplos legendarios. En ellos encontrarás valiosas lecciones y fuentes de inspiración para crear el tuyo. 

Airbnb 

Uno de los pitchings más famosos es el de Airbnb ante posibles inversores en 2008. Los fundadores Brian Chesky y Joe Gebbia no se limitaron a hablar de una plataforma para alquilar habitaciones. En lugar de eso, contaron una historia que conectaba emocionalmente: cómo su servicio podía humanizar los viajes y hacer que los huéspedes se sientan como en casa estén donde estén. Este enfoque, fue crucial para conseguir la financiación inicial. 

Dropbox 

Otro caso de estudio magistral es el pitching de Dropbox por Drew Houston en 2007. Houston comenzó presentando un problema cotidiano: la pesadilla de llevar una memoria USB a todas partes y el riesgo constante de perderla u olvidarla. Luego, introdujo Dropbox como la elegante solución a este inconveniente. Al plantearlo así, con un problema identificable y una respuesta simple e intuitiva, convenció a los inversores para financiar su startup. 

Uber 

Por último, el pitching de Uber en 2009 también ilustra a la perfección cómo presentar una solución irresistible. Travis Kalanick y Garrett Camp hablaron de la frustración de no poder conseguir un taxi cuando más se necesita. Y luego describieron su servicio de transporte entre particulares como la alternativa ideal para acabar con ese problema. Gracias a este planteamiento, consiguieron los fondos para expandir Uber a otras ciudades. 

Como ves, los mejores pitchings tienen en común partir de un problema reconocible y ofrecer una gran solución. Analiza estos y otros ejemplos de referencia antes de crear el tuyo propio. Te darán ideas, inspiración y un modelo a seguir para triunfar en tus presentaciones.

En el siguiente enlace puedes analizar en profundidad el pitch de Uber y utilizarlo como ejemplo. Uber Pitch Deck.

Conclusión y consejos para una buena formación

En resumen, dominar el arte del pitching puede ser un verdadero paso adelante para cualquier emprendedor o profesional. No solo se trata de presentar tu idea o proyecto, sino de conectar con tu audiencia, transmitir tu pasión y convencerles de que tu propuesta es la solución que han estado buscando.  

Pero recuerda, como cualquier habilidad, el pitching requiere práctica y dedicación. Por eso, te recomendamos que consideres la posibilidad de realizar un curso de guion. Este tipo de formación puede ayudarte a estructurar tus ideas de manera más efectiva, a contar historias más atractivas y a mejorar tus habilidades de comunicación en general.  

Al final del día, un buen pitch puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso, así que vale la pena invertir tiempo y esfuerzo en perfeccionarlo. Pincha en el siguiente enlace y descubre el curso de guion de Treintaycinco mm.

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