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Temas para monólogos: ¡consigue la inspiración que necesitas!

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Si estás pensando en redactar un monólogo y las musas te han dado plantón, no te preocupes. A continuación, compartimos contigo temas para monólogos. ¡Seguro que alguno de ellos se adapta a lo que estás buscando!

Además, si quieres convertirte en guionista o mejorar tu destreza con la escritura también te recomendamos la mejor formación, como nuestro Curso de Guion Audiovisual. ¡Toma nota!

 

Monólogos: útiles en multitud de sectores

Antes de compartir contigo algunos temas para monólogos, queremos que entiendas que los monólogos están presentes en multitud de sectores y aunque lo primero que se nos suele venir a la mente es un actor o humorista encima del escenario de un teatro, lo cierto es que los monólogos son muy útiles a la hora de realizar la presentación de un proyecto ante un público, dar un discurso o el pregón de una fiesta e incluso para realizar una audición o una entrevista de trabajo.

En este sentido, debemos diferenciar los textos en clave de humor de los textos que están escritos con la intención de desarrollar temas personales o dar a conocer aspectos íntimos de un personaje. Estos últimos suelen ser muy útiles en el teatro o en el cine, ya que permite dar voz a un personaje y conocer lo que piensa sin que tenga que intervenir la figura de un narrador.

Sin embargo, en este artículo nos centramos en los monólogos en clave de humor, aquellos que rápidamente asociamos al teatro o a programas de televisión como El Club de la Comedia.

A continuación, trataremos de aportar nuestro granito de arena para que puedas desarrollar un tema que se adapte a ti o a la persona que va interpretar tu monólogo.

Pero antes, ten en cuenta que, a pesar de que existen infinidad de temas sobre los que puedes escribir; trabajo, sexo, amigos, política, gastronomía… lo más acertado es que el tema de tu elección tenga algo que ver con tu personalidad o con las características del actor que lo va a interpretar. Si eres un chico joven, es posible que no te interese disertar sobre los problemas de la maternidad, a no ser que el tema te afecte de cerca o lo hayas investigado en profundidad.

Si quieres conocer los elementos más importantes de un monólogo y como debes estructurarlo, te recomendamos la lectura de cómo hacer un monólogo.

 

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Temas para monólogos: encuentra la inspiración

Aunque ahora mismo no sepas muy bien que escribir, lo cierto es que habitualmente los escritores de monólogos o los guionistas suelen utilizar sus propias experiencias personales como inspiración. No obstante, es posible que tengas que escribir un monólogo para un actor que no tiene tu mismo perfil o que a lo mejor no se siente cómodo interpretando la temática de lo que escribes habitualmente.

Por otro lado, es posible que no quieras tratar temas demasiado controvertidos y que te guste hablar de situaciones más triviales o amables. Por ello, hemos decidido realizar tres bloques, dividiendo los temas según su contenido. Así podrás elegir el bloque o la temática que mejor se adapte a lo que estás buscando.

 

Temas conflictivos

Los temas conflictivos suelen causar una fuerte reacción en el público, ya que es posible que este tenga diferentes puntos de vista y no esté de acuerdo con tus opiniones. Incluso puede sentirse ofendido.

Sin embargo, siempre existe el modo de amortiguar las críticas si eres capaz de utilizar estrategias con el fin de defender tu postura. Obviamente el humor siempre le quita miga a cualquier tema, por muy polémico que este sea.

Estos son algunos de los temas más controvertidos a la hora de redactar un monólogo:

Salud mental

Los monólogos que giran en torno a personas que tienen algún tipo de trastorno mental pueden crear cierta incomodidad en el público. No obstante, también puedes hablar sobre comportamientos inadecuados, situaciones cómicas o los retos a los que debe enfrentarse una persona con ciertas patologías.

Es un tema un tanto pantanoso, pero si te afecta personalmente o lo sufres de cerca, es posible que tu monólogo ayude a visibilizar temas como la depresión a la vez que el público pasa un buen rato.

Igualdad o feminismo 

Otro tema sensible es el feminismo, la igualdad o la desigualdad entre mujeres y hombres. Es posible que tu sexo te condicione a la hora de escribir sobre este tema tan delicado, aunque también puedes aprovechar y crear confusión en el público posicionándote del lado contrario. Tratar costumbres arraigadas en la sociedad o situaciones cotidianas, en clave de humor, puede ayudarte a realizar una crítica velada sobre ciertos comportamientos sociales y a la vez entretener a tu audiencia.

La emigración

La emigración puede ser una fuente inagotable de inspiración. Aunque se trata de un tema en el que te puedes meter en un berenjenal si no lo tratas con delicadeza.

Si eres inmigrante o vives en un entorno multirracial o multicultural es posible que puedas hablar sobre costumbres curiosas, malos entendidos con el lenguaje o exponer situaciones difíciles por las que has pasado. Puedes aprovechar que estás sobre un escenario para despotricar o exponer los problemas cotidianos de vivir lejos de tu país o de tu ciudad.

Sexo, drogas y rock and roll

Cualquier tema relacionado con la noche o la fiesta puede resultar divertido y a la vez crear cierta controversia. Situaciones vividas en estado de embriaguez o tras el consumo de drogas pueden crear cierta incomodidad en el público, pero también pueden dar pie a situaciones hilarantes, ridículas o comprometidas.

Casi todos tenemos anécdotas divertidas relacionadas con los excesos en fiestas o celebraciones. Puedes utilizar tus vivencias personales o las de tus amigos como fuente de inspiración. Seguro que redactas más de un monólogo.

Otros temas que puedes tratar si eres de los que le gusta ir al límite son el aborto, la eutanasia, la religión, la diversidad sexual y de género, la clonación, las vacunas y la Covid, el bullying escolar o laboral…

 

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Temas políticos, económicos y sociales

Los temas sociales y políticos nos afectan a todos y, por lo tanto, son perfectos para redactar un monólogo. Es cierto que también pueden crear cierta polémica, pero si tratas problemas o situaciones cotidianas seguro que gran parte del público se siente identificado con lo que estas contado.

Infidelidad

La infidelidad o los problemas de pareja son temas muy recurrentes en los monólogos. Puedes contar tus propias experiencias o las de tus familiares y amigos.

El trabajo

Si tienes experiencia trabajando en diferentes sectores, conoces de cerca la precariedad laboral o has tenido relaciones complicadas o divertidas con jefes y compañeros, seguro que tienes un buen puñado de anécdotas para incluir en tu monólogo.

Las redes sociales

Si eres de los que se pasa la mayor parte del día mirando a una pantalla (ahora lo estás haciendo) seguro que internet y las redes sociales te ayudan a redactar un monólogo original.

Puedes escribir sobre lo que comparten tus amigos en las redes, como ha cambiado nuestra forma de relacionarnos, criticar a los que viven del postureo o a los que se pasan el día bailando para TikTok.

La vivienda

La vivienda es un problema que afecta a gran parte de la sociedad. Los alquileres cada vez están más altos, las cuotas de las hipotecas suben y algunos optan por la ocupación, tienen que compartir vivienda o malvivir en pequeños cubículos. Si dominas este tema o te afecta de algún modo, puedes aprovechar tu situación y convertirlo en un monologo que enganche a tu audiencia.

La educación

Si eres padre/madre, estás estudiando o tienes experiencias y anécdotas de tus tiempos de estudiante, seguro que tienes material para un buen monólogo. Los cambios constantes en la ley educativa, los estrictos profesores de antaño, la relación padre-profesor, los grupos de WhatsApp, los gastos en material escolar… cualquier experiencia puede ayudarte a encontrar la inspiración para ponerte a escribir.

Otros temas sociales que pueden ayudarte a escribir tu monólogo son las comidas familiares, los cuñados/as, la burocracia, los funcionarios, la libertad de expresión, el cambio climático, teletrabajo, la alimentación, la política…

 

Temas íntimos y personales

Una de las características de los monólogos es que permiten exteriorizar ideas o pensamientos íntimos. Habitualmente, cuando hablamos con una persona, no decimos todo lo que pensamos, ya que existe una narrativa interior que guardamos para protegernos o no molestar a los demás.  En los monólogos, podemos revelar aspectos íntimos de nuestra personalidad, ser irreverentes y provocar una reacción en el público.

Obviamente, la temática o tu nivel de exposición, va a depender de tu valentía y de lo que estés dispuesto a contar sobre tus intimidades. De todos modos, aunque puedes inspirarte en tus más profundos y oscuros pensamientos, no todo lo que escribas tiene por qué ser real o cierto, pero si eres capaz de exteriorizar tus miedos o tus anhelos tendrás más posibilidades de sorprender y conectar con tu público.

Estos son algunos de los temas que pueden ayudarte a exteriorizar tu narrativa interior.

Masturbación

Tanto el sexo con otras personas, como con nosotros mismos, es un tema íntimo y delicado. Quizás te cueste escribir sobre ello, pero si tienes gustos o preferencias extrañas y originales o te has visto envuelto/a en situaciones comprometidas o divertidas, seguro que puedes escribir un monólogo interesante.

Tu nivel de exposición depende de ti. Piensa que, aunque lo que estés escribiendo se ajuste a tu realidad, el público no lo sabe. Por otro lado, si tu vida sexual es muy aburrida siempre puedes echar mano de la imaginación.

Complejos o inseguridad con tu cuerpo 

Escribir sobre complejos o inseguridades puede resultar complicado. Si no te gusta tu cuerpo o hay cosas de tu personalidad que detestas seguro que escribir sobre ello te ayuda a liberarte. Además, piensa que, entre el público, hay personas que tienen esos mismos sentimientos.

Obviamente, deberías enfocarlo de forma positiva y en clave de humor. No hay nada mejor que reírse de uno mismo para afrontar los problemas y conectar con la audiencia.

Creencias, tabús y supersticiones

¿Eres de los/las que evitan pasar por debajo de una escalera o piensas que si rompes un espejo te esperan 7 años de mala suerte? ¿No puedes quitarte de la cabeza la idea de la muerte o crees que te han echado un mal de ojo? Si es así, seguro que todas las cosas extrañas que te pasan por la cabeza son un buen material para un monólogo. 

Cuanto más originales sean las rarezas que escribas en tu monólogo, sea reales o inventadas, mayor impacto y sorpresa causarás en el público.

Deseos o anhelos

A veces dejar volar la imaginación y escribir sobre lo que deseas en la vida o las metas que pretendes o pretendías alcanzar, es suficiente para redactar algo interesante. Quizás puedes escribir sobre cómo te veías de pequeña/o a los 30/40 años y cómo estás en realidad.

También puedes escribir sobre lo que cambiarías en tu vida actual, sobre algún anhelo o deseo que quieras cumplir o tu plan de vida a corto plazo o largo plazo.

Otros temas íntimos que pueden ayudarte a conectar con el público son miedos o fobias, manías, estados de ánimo, sueños, lo que más odias, momentos vergonzosos, hábitos…

Llegamos al final de nuestro recorrido por los temas para monólogos, esperamos que hayas encontrado la inspiración que estabas buscando y te resulten útiles a la hora de comenzar a escribir.

 

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