21 Sep 2019by David Barajas

El tiempo cinematográfico como recurso del montaje

El tiempo cinematográfico como recurso del montaje

El montaje cinematográfico es mucho más que simplemente definir la duración o el orden de las tomas de una película. El montador de cine también es el responsable de conseguir que el film en cuestión adquiera el dinamismo necesario para captar y mantener la atención del público utilizando la herramienta sobre la que hablaremos hoy: el tiempo cinematográfico.

 

Cuando hablamos de tiempo cinematográfico hablamos de la forma en que se trata al tiempo en una película determinada. Este tratamiento puede afectar de forma directa al devenir de la historia (por ejemplo, cuando pasan muchos años de forma instantánea entre una escena y otra) o convertirse simplemente en un recurso artístico con el que reforzar ciertas emociones (por ejemplo, en un disparo a cámara lenta que tarda en impactar mucho más tiempo del que tardaría en la vida real).

Lo que un montador tiene que tener en cuenta sobre el tiempo cinematográfico es que cualquier alteración que se realice del tiempo debe ser creíble y en función de la historia, ya que de otro modo resultaría algo poco natural para el público general. Para lograr esto es fundamental comprender qué es la sensación de continuidad.

 

La importancia de la sensación de continuidad

La sensación de continuidad  podría definirse como la comprensión que el público tiene de la forma en que transcurre el tiempo dentro de la película. Existe una enorme cantidad de técnicas y recursos que se pueden utilizar para asegurar la sensación de continuidad, incluso cuando el tiempo no transcurra de forma natural. Un ejemplo de esto es la típica escena de una noche acelerada como si fuera un time lapse que deja en claro que las acciones que vayan a verse a partir de ahí transcurren en un día distinto a las que se veían antes.

 

Hitchcock en La Soga (1948) filmó toda la película en tiempo real. El tiempo que pasa en la película es el mismo que el que pasa en la vida real

 

Tipos de tiempo cinematográfico

Existen distintos tipos de tiempos cinematográficos que un montador de cine puede aplicar durante el montaje. Vamos a verlos.

 

Tiempo real

Este es el tiempo que transcurre en la realidad, el nuestro de cada día. Todo lo que hacemos a lo largo de nuestra vida transcurre en tiempo real.

 

Tiempo fílmico

Es, en líneas generales, el tiempo que se produce tras la manipulación de la edición o el montaje cinematográfico. Cuando, por ejemplo, en una película aparece tras una escena un cartel que dice “cinco años más tarde”, el tiempo fílmico son cinco años y no los cuatro o cinco segundos que dura el cartel en pantalla.

 

Tiempo de filmación

Este es, básicamente el tiempo que se tarda en filmar una toma, una escena o una película. No hace referencia al tiempo que existe dentro de la película, sino al que existe fuera.

 

Adecuación

Cuando hablamos de adecuación nos referimos a cuando el tiempo real y el tiempo cinematográfico de una película es el mismo. En este sentido, la enorme mayoría de las escenas de una película se adecúan al tiempo real.

 

Distención

Contraria a la adecuación encontramos a la distención, que es aquella que se da cuando el tiempo cinematográfico es manipulado con una finalidad narrativa a través de aceleraciones, cámaras lentas, etc.

 

Condensación o elipsis

Este tiempo cinematográfico se da cuando cierta información se suprime para favorecer el relato, esperando que el espectador rellene dicho hueco con su imaginación. Ejemplos de esto hay miles, aunque uno muy típico es el de mostrar una casa completamente desordenada a la mañana siguiente a una fiesta sin mostrar qué sucedió para que acabara así.

 

Saltos temporales

Los saltos temporales son otra manipulación del tiempo cinematográfico. Dentro de estos saltos podemos encontrar el flashback y el flashforward

 

Flashback

El flashback es un salto que la historia realiza de forma instantánea hacia un tiempo pasado. Argumental y narrativamente es muy utilizado para dar contexto a la historia o para mostrar un recuerdo de algún personaje que permita comprender mejor las acciones que se desarrollan en el presente.

 

Flash forward

Opuesto al flashback, el flashforward es un viaje instantáneo al futuro. Ya no sirve para contextualizar, sino que es una ventana a un acontecimiento que todavía no ha sucedido. El hecho de que, en parte, cuente el final de la historia, hace que no sea tan utilizado como el flashback.

 

Como puedes ver, el tiempo cinematográfico es fundamental en el devenir de una historia, por lo que un montador de cine debe manejarlo a la perfección para que los resultados del film sean los esperados.

 

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