Ilustración con inteligencia artificial

Ilustración con inteligencia artificial, Ilustración con inteligencia artificial

Ilustración con inteligencia artificial: herramientas, técnicas y lo que necesitas saber

Llevamos años dando vueltas al mismo debate y, sinceramente, ya empieza a cansar un poco.

Que si «la IA va a acabar con los ilustradores», que si «es solo una herramienta más como Photoshop», que si «roba el trabajo de los artistas»… Escuchamos de todo a la vez y sin parar. Pero lo que no se ve tanto (y la verdad es que se echa en falta) es gente que se siente a explicar qué está pasando de verdad, cómo funcionan estas herramientas y qué puedes hacer tú con ellas sin perder el norte.

Pues bien, en Treintaycinco mm ni te vamos a vender la moto ni nos vamos a poner apocalípticos. Este artículo es una guía totalmente honesta sobre ilustración con inteligencia artificial: qué puedes lograr, qué es imposible, cuándo tiene sentido tirar de ella y cuándo mejor ni tocarla. Todo con ejemplos concretos, sin soltarte un rollo técnico incomprensible y, sobre todo, con los pies en la tierra.

Vamos al lío.

 

Si estás interesado/a en el
Curso de Ilustración Digital

¿Cómo funciona la ia en ilustración? (La versión sin matemáticas)

Antes de ponernos a hablar de programas concretos, merece la pena entender (muy por encima) qué hay detrás de todo esto. Porque cuando pillas cómo funciona, entiendes por qué a veces te saca manos con seis dedos y por qué otras veces te deja alucinando.

Los generadores de imágenes que usamos hoy en día tiran de lo que se llaman modelos de difusión (diffusion models). Para enseñarle a la Inteligencia Artificial, los creadores toman millones de fotos reales y claras. A cada foto le van poniendo «ruido» (esos puntitos grises, blancos y negros que se veían en los televisores viejos cuando perdían la señal). Le ponen tanto ruido, poco a poco, que la foto original desaparece por completo y la pantalla queda solo como pura estática.

Una vez que la IA aprende a «destruir» la imagen llenándola de estática, la ponen a hacer el truco al revés. Le dan una pantalla llena de pura estática (ruido) y le dicen: «Ahora, quita los puntitos paso a paso para formar una imagen». Como ya sabe cómo se ve el ruido, sabe cómo ir limpiándolo. Al ir quitando esa estática, va revelando una imagen nueva y clara que antes no existía.

Cuando escribes un prompt (el texto con lo que quieres), el modelo usa esa descripción como guía para dirigir todo ese proceso de «limpieza» hacia la imagen que le has pedido.

¿Y por qué te contamos esto? Pues porque la IA no «entiende» realmente lo que le pides: lo que hace es calcular qué píxeles tienen más probabilidades estadísticas de ir ahí según tu texto. Eso explica lo de los dedos extra. Y también explica por qué no tiene ninguna intención narrativa propia. Cero.

O sea, la IA es un motor estadístico brutal disfrazado de creatividad. Tiene sus límites, sí, pero bien usada es una herramienta fuera de serie.

 

Las herramientas IA: comparativa de las seis que mandan

A ver, el mercado de generar imágenes ha pegado un tirón tremendo. Ya no se trata de buscar «¿cuál es la mejor?», sino de ver cuál encaja con lo que tú necesitas y con tu forma de trabajar. Aquí van las seis que más vas a escuchar, con sus pros y contras reales.

Midjourney

Es una bestialidad, no te vamos a engañar. Es la que te saca las imágenes más espectaculares con el mínimo esfuerzo, y sigue marcando el nivel estético en el sector. Tienen una calidad artística y unas composiciones que los demás aún intentan alcanzar. Si necesitas un concept art espectacular, una ilustración atmosférica o algo que impacte visualmente desde el primer vistazo, Midjourney es tu primera parada.

¿Lo malo? Controlar los detalles finos es un dolor de cabeza, no puedes instalarlo en tu ordenador y, si quieres usarlo para ganar dinero, toca pasar por caja (desde unos 10 € al mes). Como curiosidad: si facturas más de un millón, te obligan a pillar el plan Pro. Un detalle que te deja claro a qué nivel juegan.

Curso de Ilustración Digital

DALL-E 3 (vía ChatGPT)

El más fácil para empezar, sin duda. DALL-E 3 es un hacha entendiendo descripciones complejas como si hablaras con un colega, y es el rey metiendo texto legible dentro de las imágenes. ¿Quieres una portada donde se lea el título? ¿Un cartel con una frase? Aquí no tiene rival.
Su punto flaco es que los resultados suelen quedar un poco más «genéricos» o de stock que los de Midjourney. No puedes trastear mucho con los ajustes ni usar técnicas avanzadas. Pero para probar ideas rápido y sin tener que aprender a usar un programa nuevo, es imbatible.

Stable Diffusion

Esto es una locura si le echas horas. Es de código abierto, lo instalas en tu propio equipo y te da un nivel de control absoluto gracias a complementos como ControlNet, LoRA o ComfyUI. ¿En qué se traduce esto? En que puedes clavar la pose exacta de un personaje, copiar un estilo súper concreto, sacar un montón de imágenes que mantienen la coherencia o integrarlo directamente en pipelines de producción.

¿El precio a pagar? Vas a tener que estudiar bastante. Stable Diffusion no es para sacar un dibujito en dos minutos; es para quien sabe exactamente lo que quiere y está dispuesto a currárselo.

Adobe Firefly

La opción más segura si vas a utilizarla comercialmente. Firefly solo ha «estudiado» con imágenes libres de derechos o de Adobe Stock, así que es la apuesta ganadora cuando el tema legal es innegociable. Viene metido de serie en Photoshop e Illustrator, lo que te permite rellenar fondos, generar vectores y cambiar estilos de forma súper natural mientras trabajas.
Siendo sinceros, no es el que tiene la calidad artística más brutal ni el más flexible, pero si trabajas en un estudio o para clientes que te exigen tener los papeles en regla, Firefly es lo que necesitas.

Leonardo AI

Leonardo AI es como tener un estudio creativo entero: géneros, editas en su propio lienzo, entrenas tus propios modelos y tienes ajustes predefinidos para concept art, anime o diseño de personajes. El realismo y la iluminación de cine que saca le dan mil vueltas a Firefly y le pisan los talones a Midjourney.
Además, te regalan 150 créditos al día (te da para unas 20-30 imágenes), así que puedes trastear a gusto antes de pagar nada. Si lo tuyo son los personajes o los videojuegos, vas a echar muchas horas aquí.

Ideogram

Hasta hace nada, el gran talón de Aquiles de la IA era meter texto en una imagen sin que pareciera un idioma alienígena. Ideogram ha solucionado esto clavándolo casi el 90% de las veces. Se ha convertido en la referencia absoluta cuando necesitas mezclar ilustración y texto. Pósters, portadas, diseño editorial… es el que menos dolores de cabeza te va a dar.

 

Prompts: el arte de pedir lo que quieres (y que la IA se entere)

Aquí hay un mito enorme. Mucha gente se piensa que escribir buenos prompts es cuestión de suerte o de saberse un truco secreto de algún foro. La realidad es mucho más aburrida: un buen aviso es una descripción precisa + contexto visual + parámetros de estilo.

Fíjate en la diferencia:

Indicación floja:»una ilustración de un personaje en un bosque»

Prompt que funciona:«Full body illustration of a young female cartographer, 1920s explorer outfit, worn leather map case, standing in a misty cedar forest at dawn, warm golden light filtering through trees, Studio Ghibli aesthetic, muted earth tones, detailed linework, digital illustration«

¿Notas el cambio? El segundo te dice el encuadre (cuerpo entero), describe al personaje con detalles que le dan forma, te monta el escenario (bosque con niebla al amanecer, luz dorada), te marca el estilo (Studio Ghibli es una pista clave para la IA), los colores y la técnica. Todo eso lleva a la máquina por un camino que el primer texto ni huele.

Y ojo, que en 2026 hay técnicas que funcionan de lujo:

  • Referencias de artistas: Úsalas para guiar el estilo («style of Moebius«), pero nunca para plagiar a un artista que esté vivo.
  • Parámetros técnicos: En Midjourney, `–ar 16:9` para formato panorámico, `–style raw` para resultados menos pulidos y más artesanales.
  • Prompts negativos: En Stable Diffusion le dices lo que NO quieres («manos deformes, borroso, marcas de agua»). Solo con esto, el resultado cambia una barbaridad.
  • Img2img: Subes un boceto tuyo, por cutre que sea, y le pides a la IA que lo acabe manteniendo tu idea. Esta mezcla de boceto humano + IA es el flujo de trabajo más bestia que hay ahora mismo para profesionales.

 

La parte legal es un follón. Las cosas como son

Toca hablar de esto, aunque dé pereza. El tema legal de la IA en 2026 es un terreno pantanoso lleno de sentencias, leyes europeas a medio hacer y dudas por todos lados.

En marzo de 2026, el Tribunal Supremo de EE.UU. UU. dejó clara una cosa: las obras hechas 100% por una IA no tienen copyright porque hace falta un humano detrás. Si le das a un botón y la máquina hace todo, eso no es tuyo legalmente. Fin de la historia.

Pero (y aquí está el truco) también dijeron que sí puedes registrar obras creadas con la «ayuda» de una IA, siempre que tú hayas aportado suficiente creatividad. ¿Cuánto es «suficiente»? Pues los jueces todavía se están peleando para decidirlo. Nadie lo sabe fijo.

En Europa andamos igual. El Parlamento Europeo sacó un informe diciendo que las leyes actuales no valen para esto y que hay que hacer unas nuevas. Y el famoso Reglamento de IA europeo te obliga a avisar de que algo está hecho con IA a partir de agosto de 2026.

¿En qué te afecta todo este lío?

  • Si usas Firefly, vas sobre seguro. Adobe te cubre las espaldas legalmente.
  • Si pagas Midjourney, DALL-E o Leonardo, puedes vender esas imágenes, pero no puedes decir que tienes los derechos de autor exclusivos sobre ellas.
  • Si usas Stable Diffusion, mírate bien la licencia del modelo que te bajes, que no todos dejan hacer uso comercial.
  • Guarda todo tu proceso. Bocetos, pruebas de avisos, los retoques en Photoshop… Si algún día alguien te discute si eso es tuyo, cuantas más pruebas tengas de que has trabajado de verdad en ello, mejor.

 

¿Va a quitarle el trabajo la IA a los ilustradores? la verdad

Esta es la pregunta del millón. Y la respuesta no es ni «vamos a acabar todos en el paro» ni «los humanos somos insustituibles». La pura verdad es: depende de qué tipo de ilustración hagas y para quién.

Ya está pasando: un reportaje de El Español publicado en enero de 2026 destaca que el sector de la ilustración en España atraviesa una fase de transformación crítica donde los encargos de «baja gama» están desapareciendo para los humanos.

¿Qué significa esto? Pues que el cliente que solo quería «algo baratito para salir del paso» (por ejemplo, un logo) ya no contrata a nadie. Eso es así y hay que asumirlo.

Pero en el sector profesional de verdad (cine, series, concept art), la cosa cambia. La IA se está usando para ir más rápido, no para despedir a la gente. Un artista senior que maneja Midjourney puede probar en una mañana las ideas que antes le llevaban una semana. La IA no tiene su buen gusto, ni sabe de narrativa, ni entiende lo que quiere el director: solo le quita el trabajo mecánico.

Porque hay cosas que la máquina no sabe hacer (y va para largo):

  • Mantener un personaje idéntico en 50 viñetas sin que un humano esté corrigiendo todo el rato.
  • Entender a ese cliente que se explica fatal pero que tú sabes perfectamente qué estilo busca.
  • Tener criterio: la IA no sabe si esa imagen transmite tristeza o alegría, solo junta píxeles.
  • Hacerse responsable de que el trabajo final esté bien hecho.

Como decía un hilo en Twitter que citaba a la ilustradora Sánchez Ocaña, y tenía toda la razón: «La IA imita, pero no crea. Cuando el cliente prescinde del ilustrador y encarga directamente a la máquina, desaparece la autoría. Para copiar hace falta un original. Sin artistas no hay modelos. Un buen ilustrador puede usar la IA mejor que cualquier cliente, porque sabe qué pedir y cómo hacerlo.»

Ahí está todo dicho.

 

Cómo utilizar la IA en tu día a día sin volverte un «pulsabotones»

Si ya te dedicas a esto, aquí tienes los usos que de verdad te van a hacer la vida más fácil:

Buscar ideas y moodboards

Antes de coger el lápiz, saca 20 ideas en 15 minutos con Midjourney para ver colores y encuadres. Luego tú decides cuáles dibujas. Te ahorras horas hojeando referencias en Pinterest.

Boceto → IA → Retoque a mano

Haces un garabato en Procreate, se lo pasas a la IA para que le dé volumen, y luego tú pintas encima para dejarlo a tu gusto. Tienes el control total, pero vas a toda pastilla.

Hacer fondos

Los fondos son una de las partes a las que hay que dedicarle muchísimo tiempo. Saca una base con IA, borra lo que no cuadra y pinta encima los detalles de tu historia. Muchos estudios de animación ya trabajan así.

Referencias de luz y posturas

¿No sabes cómo pega la luz si el personaje está haciendo el pino? Pídeselo a la IA, úsalo como foto de referencia y dibújalo tú.

Opciones para el cliente

Si te piden «ver varios estilos», la IA te permite enseñarles tres caminos distintos sin tirarte una semana trabajando gratis.

Eso sí, nunca uses la IA como excusa para no aprender a dibujar. Los que sacan maravillas con estas herramientas son gente que ya saben de color, de composición y de luz. Si no tienes esa base, depende de la suerte.

 

Tu próximo paso: fórmate de verdad (y luego ya ves qué haces con la IA)

Al final, para ser ilustrador digital necesitas una base que ninguna máquina te va a dar: entender la narrativa visual, saber componer y conocer el lenguaje gráfico. La IA multiplica lo que ya sabes, pero no hace milagros si partes de cero.

El Curso de Ilustración Digital de Treintaycinco mm está pensado justo para eso: para que aprendas ilustración digital desde cero o con algo de experiencia, domines el dibujo en digital, el color y la composición, y puedas aplicar tu trabajo a proyectos como portadas, ilustración editorial, redes o proyectos personales.

Además, al apuntarte al curso de ilustración digital te llevas incluido un curso gratuito de IA generativa para aprender a integrar estas herramientas en tu propio proceso creativo sin perder tu sello personal.
La IA ha venido para quedarse, y los que mejor partido le van a sacar son los que de verdad entienden de imagen. Este curso es, en realidad, el paso lógico si quieres tomarte en serio la ilustración digital y no depender solo de la IA para crear.

Fuentes y recursos de información

Comprobamos el contenido y la veracidad del conocimiento presentado en este artículo a través de nuestro proceso editoria y de verificación de la información, para asegurarnos de que sea preciso y confiable.

Conoce el proceso editorial

¡Consigue gratis nuestro índice del temario!

Curso de Ilustración Digital

¡Un asesor se pondrá en contacto contigo lo antes posible!
WhatsApp