Las 21 mejores películas de exorcismos

Las 20 mejores películas de exorcismos, Las 21 mejores películas de exorcismos

21 películas de exorcismos para sufrir… y aprender de maquillaje FX

El cine de exorcismos tiene algo que no falla. Da igual que hayan pasado cincuenta años o que cambie la moda del terror: en cuanto aparece una habitación cerrada, una voz imposible y alguien soltando latín con cara de “a ver quién arregla esto”, ya estamos dentro. Y no es solo por el demonio, qué va. También engancha porque juega con una idea bastante puñetera: ver cómo una persona deja de ser ella misma.

Además, este subgénero tiene mucha más miga de la que parece. No todas las películas de exorcismos cuentan lo mismo ni usan los mismos recursos: unas van a por el ritual católico de toda la vida, otras tiran por el falso documental, otras se recrean en la carne, en la deformación y en el horror físico, y otras prefieren apoyarse en supuestos casos reales. Y justo ahí entra un detalle muy goloso para quien mira el cine también desde el oficio: el maquillaje FX y la caracterización, que son los que convierten una cara normal en una pesadilla bastante seria.

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Exorcismo clásico católico

Aquí está la estructura más reconocible del género. Sacerdote protagonista, demonio con nombre, ritual romano, latín, agua bendita y una posesión que se va cocinando poco a poco hasta que ya no hay marcha atrás.

En este tipo de pelis, el maquillaje suele trabajar el deterioro progresivo. Primero llegan las ojeras, la piel apagada, los labios secos y las pequeñas heridas; después aparecen las prótesis, las lentes, la inflamación facial y los fluidos que convierten el cuerpo en un campo de batalla. Es una forma muy buena de entender que la caracterización no está ahí para decorar, sino para contar visualmente cómo el mal va tomando sitio.

1. El exorcista (1973)

Argumento: Una niña empieza a mostrar un comportamiento cada vez más violento y extraño, y su madre, cuando ya no encuentra explicación médica que valga, termina recurriendo a dos sacerdotes. A partir de ahí arranca el duelo más famoso del cine de posesiones, con Regan convertida en el rostro que fijó para siempre la imagen del horror demoníaco.

Curiosidades: Sigue siendo la referencia absoluta del género y, además, su diseño sonoro es parte del trauma colectivo: voces alteradas, ruidos animales y una atmósfera sonora que ya te va dejando incómodo mucho antes del estallido final.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Este es el gran ejemplo del exorcismo católico clásico. La posesión avanza por etapas y el maquillaje acompaña ese descenso con una precisión tremenda: piel cuarteada, heridas, palidez, hinchazón, venas marcadas, labios rotos y un rostro que cada vez se parece menos al de una niña y más al de algo que no debería estar ahí. Se trabajó con prótesis físicas, lentes y efectos prácticos, y por eso sigue funcionando tan bien: no parece una capa digital puesta encima, parece un cuerpo deteriorándose de verdad.

Por qué verla: Porque es la gran lección del subgénero, también en términos de caracterización. Si quieres entender cómo un maquillaje puede narrar una posesión casi plano a plano, aquí lo tienes servido.

Puedes profundizar en el maquillaje de esté clásico del cine de terror en nuestro post; Maquillaje del exorcista: creando el miedo

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2. El exorcista III (1990)

Argumento: Un detective investiga una serie de crímenes que parecen conectados con fuerzas demoníacas y con un caso del pasado que nunca terminó de cerrarse del todo. Aquí el miedo entra más por la atmósfera y por la sensación de podredumbre moral que por el espectáculo de la posesión en sí.

Curiosidades: Tiene una escena de hospital que sigue apareciendo en cualquier conversación seria sobre grandes sustos del terror.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Se mueve dentro del terror religioso clásico, pero con menos dependencia de la gran transformación corporal. El maquillaje aquí es más contenido y trabaja sobre el malestar, la presencia oscura y la tensión, más que sobre la deformación explícita.

Por qué verla: Porque demuestra que el cine de exorcismos también puede entrar por el cuello sin necesidad de montar un festival de vómitos verdes cada diez minutos.

3. El rito (2011)

Argumento: Un seminarista escéptico viaja a Roma para aprender sobre exorcismos y termina topándose con un sacerdote veterano que le obliga a mirar de frente todo lo que prefería no creer. La película funciona bastante como recorrido espiritual, pero sin olvidarse del ritual ni del mal rollo.

Curiosidades: La protagoniza Anthony Hopkins, y eso ya da un plus de intensidad rara aunque el hombre solo levante una ceja.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Sigue el esquema del ritual clásico, con una caracterización menos aparente pero bien medida. Aquí mandan el desgaste físico, la mirada hundida, la piel castigada y ese deterioro que no necesita ser monstruoso para resultar inquietante.

Por qué verla: Porque actualiza el molde clásico sin destrozarlo ni disfrazarlo de otra cosa.

4. El exorcista del Papa (2023)

Argumento: Inspirada en la figura del padre Amorth, sigue a un exorcista del Vaticano que investiga un caso especialmente feo en España. Entre pasillos oscuros, demonios con ganas de montar el show y secretos eclesiásticos, la película mezcla terror y aventura con bastante soltura.

Curiosidades: Se inspira en los casos y escritos de Gabriele Amorth, uno de los exorcistas más conocidos del Vaticano.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Vuelve al modelo católico, pero con un acabado más moderno y más aparatoso. El maquillaje combina heridas, deterioro facial, suciedad y transformación visible con una estética más limpia y más pensada para el cine comercial actual.

Por qué verla: Porque entra muy bien si te van los exorcismos con sotana, sótanos, símbolos raros y un punto de espectáculo sin complejos.

5. El exorcista: Creyente (2023)

Argumento: Dos niñas desaparecen y regresan con síntomas que no encajan en ningún cuadro clínico, como si algo se hubiera apoderado de ellas. Sus familias intentan encontrar respuestas mientras la película recupera el mito del original y lo lleva a un terreno más actual.

Curiosidades: Se presentó como continuación directa del clásico de 1973.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Sigue la línea del exorcismo tradicional, aunque con una puesta en escena más reciente y más agresiva. El maquillaje apuesta por el deterioro físico progresivo, la mirada alterada y una mezcla visible entre prótesis y retoque digital.

Por qué verla: Porque deja ver cómo el terror contemporáneo intenta actualizar una iconografía que casi todo el mundo ya lleva grabada en la cabeza.

Posesión en falso documental

Aquí el juego cambia. La cámara en mano, la luz más sucia, la sensación de improvisación y la duda constante entre enfermedad, trauma y posesión hacen que todo parezca más cercano, más cutre en el buen sentido y, por eso mismo, más incómodo.

En este grupo el maquillaje FX suele ser más discreto y más creíble. Se trabaja con hematomas, sudor, piel castigada, signos de agotamiento y deformaciones reservadas para momentos concretos; la gracia está en que el truco no cante demasiado, porque la película quiere colarte la idea de que eso podría haberse grabado ayer en cualquier casa.

6. El último exorcismo (2010)

Argumento: Un reverendo que lleva tiempo desmontando exorcismos falsos acepta que un equipo de rodaje le acompañe en lo que, en teoría, va a ser su último caso. Pero el plan de dejar en evidencia un fraude empieza a torcerse bastante rápido cuando aparecen señales difíciles de explicar.

Curiosidades: Llegó muy marcada por el formato de falso documental y por esa idea tan apañada de “vamos a grabarlo todo, por si acaso”.

Tipo de exorcismo y maquillaje: La posesión aquí se construye desde una estética semi-realista, así que el maquillaje va de menos a más. Funciona con desgaste físico, marcas, suciedad y cambios faciales contenidos, hasta que la película se gana el derecho a apretar más.

Por qué verla: Porque arranca con aire de fraude desmontable y acaba metiéndote en un barro bastante más serio.

7. Devil Inside (2012)

Argumento: Una joven investiga el caso de su madre, implicada años atrás en un exorcismo brutal, y se mete en una historia de sacerdotes, grabaciones y señales demoníacas que no tienen muy buena pinta. Todo está contado con la idea clara de que “esto se está descontrolando y nadie sabe cómo pararlo”.

Curiosidades: Se rodó como falso documental de exorcismos, con presupuesto muy ajustado y una campaña de marketing que la convirtió en fenómeno de taquilla pese a las críticas.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Va a por una posesión más violenta y más desordenada, pero siempre dentro de una estética que quiere parecer capturada al vuelo. El maquillaje tiene que resistir cámara nerviosa, poca luz y planos cercanos, así que se apoya mucho en texturas sucias, heridas muy localizadas y transformaciones bruscas pero breves.

Por qué verla: Porque no se anda con muchas ceremonias y entra al lío enseguida.

8. La posesión de Deborah Logan (2014)

Argumento: Lo que empieza como un documental sobre una mujer mayor con Alzheimer termina derivando en algo mucho más oscuro. La película juega muy bien con esa duda inicial entre enfermedad real y presencia sobrenatural, y lo hace sin ponerse demasiado seria.

Curiosidades: Se ha ganado fama de peli de culto reciente gracias a un tramo final bastante salvaje.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Aquí el trabajo de caracterización es muy fino. Primero construye un deterioro plausible, casi clínico, con piel apagada, agotamiento y fragilidad; luego, cuando la historia pega el salto, esa misma base permite que la transformación resulte muchísimo más inquietante.

Por qué verla: Porque demuestra que un maquillaje sutil puede dar muchísimo juego cuando está bien pensado.

9. The Medium (2021)

Argumento: Una familia tailandesa vinculada a prácticas chamánicas empieza a venirse abajo cuando una posesión se vuelve devastadora. La película mezcla ritual local, grabación documental y una caída bastante bestia hacia el horror más físico.

Curiosidades: Aporta un enfoque cultural distinto al del exorcismo católico occidental.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Aunque empieza desde una base creíble, va creciendo hacia una degradación mucho más extrema. El maquillaje acompaña esa pérdida de control con suciedad realista, agotamiento corporal, descomposición progresiva y una sensación de identidad rota bastante desagradable.

Por qué verla: Porque es distinta, incómoda y más salvaje de lo que parece al principio.

Posesión demoníaca moderna

Aquí el exorcismo ya no vive solo en una habitación con crucifijo y mesilla temblando. Entra en juego el espectáculo, el universo compartido, las criaturas de diseño reconocible y una mezcla bastante clara entre efectos prácticos y retoque digital.

En estas películas, el maquillaje tiene otra misión: no solo transformar, sino crear iconos visuales. Una cara, una silueta o una textura tienen que quedarse grabadas en un segundo. Por eso abundan las prótesis completas, la silicona, la posticería y el diseño de personaje pensado casi como marca del propio monstruo.

10. El origen del mal (2012)

Argumento: Una niña se obsesiona con una caja antigua comprada en un mercadillo. Lo que parecía un capricho acaba siendo una posesión: la caja alberga un dybbuk, un espíritu de la tradición judía que empieza a consumirla desde dentro, hasta que su padre recurre a un rabino para intentar expulsarlo.

Curiosidades: Se apoya en la leyenda real de la “caja dybbuk” y mezcla drama familiar con exorcismo de raíces judías, algo poco habitual en el cine comercial de posesiones.
Tipo de exorcismo y maquillaje: El exorcismo aquí es judío, y el maquillaje trabaja un deterioro progresivo: cambios de mirada, palidez, hematomas y momentos de posesión muy físicos que tienen que funcionar tanto en escenas íntimas como en el clímax ritual.

Por qué verla: Porque sale del molde católico típico y pone el foco en otra tradición religiosa sin perder el punto de terror comercial.

11. Expediente Warren: The Conjuring (2013)

Argumento: Los Warren acuden a ayudar a una familia que vive fenómenos cada vez más violentos dentro de su casa. Lo que empieza como una investigación paranormal se va acercando poco a poco a la posesión y al enfrentamiento con una entidad bastante seria.

Curiosidades: Dio pie a todo un universo de terror que todavía sigue creciendo.

Tipo de exorcismo y maquillaje: La posesión se plantea de forma más comercial y estilizada. El maquillaje no busca tanto una destrucción física brutal como reforzar la amenaza, el cansancio y la ruptura de la vida familiar normal.

Por qué verla: Porque está muy bien medida y sabe cuándo apretar sin volverse un parque temático del susto.

12. La monja (2018)

Argumento: Un convento aislado esconde una entidad demoníaca con forma de monja que convierte cada pasillo en un mal sitio para respirar tranquilo. La película se apoya muchísimo en la imaginería religiosa y en una criatura con una presencia visual aterradora.

Curiosidades: Valak se ha convertido en uno de los diseños demoníacos más reconocibles del terror reciente.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Este caso va de lleno al diseño de personaje. Más que el deterioro de una víctima, lo que importa es crear una figura demoníaca icónica con prótesis, hábito, textura de piel y una silueta que funcione con solo verla de lejos.

Por qué verla: Porque deja bastante claro hasta qué punto un buen diseño visual puede vender una amenaza entera.

13. Los archivos del Vaticano (2015)

Argumento: Tras un accidente, una joven empieza a mostrar señales de posesión mientras su entorno intenta entender qué demonios está pasando. La historia traslada el conflicto religioso a un entorno contemporáneo, sin demasiadas vueltas ni adornos.

Curiosidades: Se mueve dentro de una línea bastante clara de terror religioso moderno.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Combina maquillaje de deterioro con un acabado actual y más limpio. No busca la gran artesanía barroca del clásico del 73, sino un impacto más inmediato y más directo.

Por qué verla: Porque funciona si te apetece una posesión moderna, sencilla y bastante apañada.

14. Líbranos del mal (2014)

Argumento: Un policía de Nueva York empieza a investigar varios casos extraños que terminan conectando con rituales demoníacos y posesiones. La mezcla entre thriller policial y terror religioso le da un punto distinto y, la verdad, le sienta bien.

Curiosidades: Parte de relatos presentados como reales.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Aquí el maquillaje está al servicio de una historia más de investigación que de gran espectáculo sobrenatural. Se usa para marcar desgaste, presencia del mal y algunos momentos de transformación sin comerse del todo el tono policial.

Por qué verla: Porque mezcla crimen y exorcismo mejor de lo que uno podría esperar al leer la sinopsis.

Posesión corporal extrema

Aquí ya no manda tanto el ritual como el cuerpo torcido, lleno de heridas y movimientos imposibles. Este grupo va de deformaciones, heridas abiertas, fluidos, contorsiones imposibles y una idea muy clara: que la posesión se vea en la piel, en los huesos y en la forma de moverse.

Para el maquillaje FX, este bloque es una fiesta bastante salvaje. Hay prótesis grandes, sangre artificial, texturas orgánicas, pintura al alcohol, raccord milimétrico y materiales que tienen que aguantar horas de rodaje sin venirse abajo a mitad de escena. Si te interesa la caracterización más bestia, aquí hay bastante para rascar.

15. Cuando acecha la maldad (2023)

Argumento: En una zona rural, una presencia maligna empieza a expandirse de forma brutal, como si el mal fuera una infección que salta de un cuerpo a otro. La película no se pone seria ni se recrea en rituales: va directa al descontrol, a la crueldad y a esa sensación de que todo se está pudriendo delante de ti.

Curiosidades: Es una producción argentina muy celebrada dentro del terror reciente. Su potencia está también en cómo combina violencia física, tensión seca y una imaginería corporal bastante desagradable, de la buena.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Aquí no estamos en el exorcismo católico de manual, sino en una posesión corporal extrema, casi contagiosa. Eso obliga a un trabajo de FX muy distinto: ya no basta con ojeras, venas y una cara demacrada. Hacen falta deformaciones más grandes, heridas abiertas, piel castigada, sangre práctica, texturas orgánicas y cuerpos que parecen fallar de verdad. La peli funciona tan bien porque muchas de esas transformaciones tienen peso físico y volumen real; no parecen un apaño digital sin alma, sino algo que casi podrías tocar, aunque no te apetecería nada.

Por qué verla: Porque es una salvajada muy bien hecha. Y si miras el género desde el lado del maquillaje, aquí hay una lección muy seria sobre cómo el FX puede convertir una posesión en algo carnal, infeccioso y visiblemente enfermo.

16. La hora de la purga (2019)

Argumento: Unos tipos montan falsos exorcismos para emitirlos online, hasta que una sesión deja de ser postureo y se convierte en una posesión real. La película mezcla sátira del espectáculo digital, humor negro y terror bastante físico.

Curiosidades: Juega con la idea, muy de estos tiempos, de convertir cualquier barbaridad en contenido para directo.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Pide una caracterización muy visible y muy física, porque una parte del juego consiste en pasar de la farsa maquillada al horror auténtico. Eso da bastante margen para lucirse con transformaciones progresivas, prótesis, fluidos y maquillaje de show que se va corrompiendo escena a escena.

Por qué verla: Porque tiene una premisa bastante canalla y la exprime con bastante mala leche.

17. Cadáver (2018)

Argumento: Durante el turno de noche en una morgue, una trabajadora empieza a sospechar que el cuerpo de una joven muerta tras un exorcismo no está precisamente quieto. El espacio cerrado, el frío y la sensación de cadáver mal gestionado hacen gran parte del trabajo sucio.

Curiosidades: El entorno forense le da una textura distinta dentro del cine de posesiones.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Aquí el cuerpo es el centro absoluto. El maquillaje tiene que construir un cadáver alterado, una presencia retenida en la carne y una transformación que aguante primerisimos planos.

Por qué verla: Porque mezcla morgue, posesión y encierro con bastante mal genio.

Basadas en hechos reales… o eso dicen

Esta coletilla siempre suma un puntito de mal cuerpo. Aunque todos sepamos que el cine estira y adorna lo suyo, leer “basada en hechos reales” antes de una posesión siempre hace que mires la pantalla con otro gesto.

En este tipo de historias, el maquillaje suele ser más sobrio y más realista. No se busca tanto la gran criatura ni la deformación exagerada, sino el desgaste: falta de sueño, piel castigada, heridas pequeñas, delgadez, estrés, tensión facial. La gracia está en que parezca algo posible, y ahí también hay muchísimo oficio.

18. El exorcismo de Emily Rose (2005)

Argumento: Un sacerdote es juzgado tras la muerte de una joven a la que intentó practicar un exorcismo. La película alterna el juicio con recuerdos del caso y mantiene todo el rato el choque entre explicación médica y explicación sobrenatural.

Curiosidades: Está inspirada en el caso de Anneliese Michel.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Aquí importa más el deterioro realista que el gran efecto de feria. El maquillaje acompaña el agotamiento físico y mental de la protagonista con marcas moderadas, ojeras, tensión y heridas concretas, sin convertirla en una criatura imposible.

Por qué verla: Porque mezcla drama judicial y terror con bastante acierto.

19. El exorcismo de Anna Ecklund (2016)

Argumento: Recrea uno de los exorcismos más citados dentro de la tradición católica estadounidense. Tiene una puesta en escena clásica y bastante contenida, más pendiente del caso que del espectáculo.

Curiosidades: Parte de uno de los relatos históricos más repetidos cuando se habla de exorcismos documentados.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Su tono pide una caracterización discreta y creíble. Es un buen ejemplo de cómo el FX también puede trabajar sutilmente, sin necesidad de llamar la atención todo el rato.

Por qué verla: Porque ofrece una variante más sobria dentro del género.

20. La profecía (1976)

Argumento: Un diplomático empieza a sospechar que su hijo puede estar relacionado con la llegada del Anticristo. No es una película de exorcismo puro, vale, pero dentro del terror religioso tiene el sitio más que ganado.

Curiosidades: Funciona más como thriller demoníaco que como historia de posesión al uso.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Aquí el mal no necesita deformar cuerpos a lo bestia para hacerse notar. El maquillaje pasa a segundo plano y deja que pesen más la atmósfera, la amenaza y la corrupción espiritual que va empapándolo todo.

Por qué verla: Porque amplía muy bien el mapa del terror religioso sin repetir la fórmula del exorcismo de dormitorio. Todo un clásico que debes ver sí o sí.

21. La crucifixión (2017)

Argumento: Una periodista viaja a Rumanía para investigar la muerte de una monja durante un exorcismo fallido. Lo que empieza como una investigación se va metiendo poco a poco en un terreno bastante más oscuro, más religioso y más incómodo.

Curiosidades: Está inspirada en el caso Tanacu.

Tipo de exorcismo y maquillaje: Va por la vía del terror contenido y sombrío, así que el maquillaje trabaja desde la gravedad y la credibilidad, no desde el exceso visual. Lo que importa aquí es sostener el tono de caso serio, no montar una exhibición de prótesis en cada escena.

Por qué verla: Porque tiene un aire europeo bastante seco que le sienta muy bien.

El maquillaje FX: Imprescindible en las pelis de exorcismos

Como has podido comprobar a lo largo de nuestra lista de las mejores películas de exorcismos, la posesión puede dar lugar a soluciones visuales totalmente distintas. En unas películas hace falta un deterioro lento y preciso; en otras, una criatura reconocible al instante; en otras, heridas, sangre, prótesis completas o cuerpos casi monstruosos. Y justo por eso el cine de exorcismos es tan interesante para quien se fija no solo en el susto, sino en cómo demonios se fabrica ese susto.

Porque el maquillaje de efectos especiales no va solo de poner sangre o hacer una herida que dé grima. Va de narrar con la piel, con la textura, con los volúmenes y con la transformación física del personaje. Si te gusta este tipo de cine no solo para verlo, sino también para entender cómo se construye una posesión con prótesis, posticería, caracterización y efectos prácticos, el Curso de Maquillaje y Caracterización de Efectos Especiales de 35 mm es perfecto para ti: ofrece 400 horas de formación, hasta 300 horas de prácticas en empresas, y trabaja áreas como caracterización, prótesis, efectos especiales y transformación de personajes para cine, series o teatro.

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