05 Nov 2020by Juan

Cine gore español

Cine gore español

¿Conoces el cine gore español? Hoy queremos adentrarnos en las películas más extremas y sangrientas del séptimo arte. Aquellas que nos muestran los crímenes más horrendos provocados por psicópatas y degenerados mentales.

Si disfrutas con decapitaciones, mutilaciones y otras aberraciones, hoy podrás saciar tu sed de sangre con el mejor cine gore español.

 

Breve historia del cine gore o cine splatter

Los inicios del cine gore se remontan prácticamente al nacimiento del séptimo arte, a finales del siglo XIX. Los primeros espectáculos sangrientos comenzaron en el Gran Guiñol de París, un teatro que abrió sus puertas en 1897 y que se especializó en espectáculos de terror naturalista.

Las obras de Le Théâtre du Grand-Guignol solían ser breves y mezclaban comedia y terror. En sus representaciones, tremendamente realistas y con unos notables y sangrientos efectos especiales, los espectadores de la época podían disfrutar de asesinatos, violaciones, mutilaciones, torturas, cirugías cerebrales y otras atrocidades similares provocadas por siniestros y depravados personajes.

El salto del gore a la gran pantalla se produce a principios del siglo XX. La película Intolerance (1916) de D. W. Griffith está considerada como el primer título gore de la historia.

Impresionante decorado del episodio de Babilonia.

Estamos ante una película épica que explora el tema de la intolerancia por medio de cuatro historias localizadas en diferentes momentos de la historia. Considerada una de las más caras del cine, en el film se pueden ver dos decapitaciones y una escena donde se muestra cómo una lanza atraviesa el abdomen de un soldado. Posteriormente, otras películas históricas y épicas mostraron matanzas parecidas.

El cine gore sufre un importante revés en 1934, cuando se instaura el código Hays, una medida por la que las películas se vieron controladas por funcionarios gubernamentales que decidían que temas o imágenes eran inmorales u obscenos (en eses momento se acabaron los asesinatos sangrientos).

Habría que esperar prácticamente hasta los años 60 con títulos como Psicosis (1960) de Alfred Hitchcock en Estados Unidos o algunas películas de la productora inglesa Hammer, como Drácula (1958), para poder disfrutar de nuevo de escenas sangrientas.

Las películas violentas, con grandes dosis de sangre, llegaron con fuerza a mediados de los años 60. Uno de sus pioneros fue el director estadounidense Herschell Gordon Lewis, que filmó títulos tan violentos y gore como Blood Feast (1963), Two Thousand Maniacs (1964) o Color me blood red (1965). En 2000 maníacos, podemos disfrutar de un pueblo entero loco por derramar sangre.

A partir de aquí el cine sangriento se puso de moda e incluso alguna gran producción de Hollywood se atrevió con una relativa violencia gráfica. El cine gore alcanzó su mayor esplendor en las películas de bajo presupuesto de finales de los años 60 y principios de los 70.

El gore llegó a su máximo esplendor gracias a películas de irreverentes cineastas como La noche de los muertos vivientes (1968) de George A. Romero, Bahía de sangre (1971) del italiano Mario Bava o la cinta de Tobe Hooper, La matanza de Texas (1974).

Estos primeros títulos dieron paso a un cine mucho más extremo y lleno de mutilaciones, tortura, sadismo y litros de sangre.

En los años 80 y 90 llegarían títulos realmente gores como Holocausto caníbal (1980), la japonesa Guinea Pig: Devil’s Experiment (1985), Braindead (Tu madre se ha comido a mi perro, 1992) de Peter Jackson o la alemana Nekromantik (1987).

En los años 80 también llegó un tipo de cine que mezclaba historias sangrientas y una alta dosis de humor negro. Uno de sus pioneros, el director Sam Raimi, fue el responsable de la divertida y demoníaca saga Evil Dead, donde las mutilaciones producidas a humanos, por estar poseídos, marcó una época.

El término gore es habitualmente confundido con el cine slasher y aunque a veces coinciden muchos elementos, las películas slasher son mucho menos sangrientas.

El cine gore llegó a su momento más comercial con la llegada del nuevo milenio, sagas como Saw (2004) del director James Wan o Hostel (2005) de Eli Roth, llenaron los cines de una nueva generación de espectadores que disfrutaban de escenas llenas de sangre, gritos y sufrimiento.

En Europa también se estrenaron títulos tremendamente aterradores, como las francesas Al interior (2007) o Martyrs (2008) o algunas tan demenciales como El ciempiés humano (2009) o A Serbian Film (2010). Películas que volvieron a rentabilizar un género que a pesar de pasar por altibajos siempre ha estado entre nosotros.

 

Cine gore español

Muchos os preguntaréis… ¿pero el cine gore existe en España? Evidentemente, sí. Quizás no es uno de los géneros cinematográficos más cultivados, pero a lo largo de los años han sido muchos los cineastas que se han atrevido a incursionar en el cine de terror más sangriento, firmando películas con temáticas oscuras, bizarras y con una violencia gráfica extrema.

A pesar de que la censura franquista evitó, durante muchos años, que el cine de terror y gore se afianzase en nuestro país, a partir de los años 70 cineastas como Jesús Franco, León Klimowsky, Paul Naschy, Jordi Grau o Amando Ossorio nos ofrecieron un claro ejemplo de que en nuestro país también se podía hacer buen cine de terror.

El cine de terror español de los años 60 y 70 estuvo influenciado por el mercado europeo, sobre todo por las producciones de la Hammer inglesa o el cine giallo italiano, este último lleno de título sangrientos.

A pesar de que en los inicios del cine de terror patrio no hay grandes dosis de sangre y mucho menos mutilaciones, sí podemos disfrutar de numerosos títulos plagados de violencia y sobre todo erotismo.

Uno de los cineastas más destacados del cine gore español es el malagueño Jesús Franco, que se adelantó a la época dorada del cine de terror en España con su película Gritos en la noche (1962), un film en el que aparece por primera vez el icónico Doctor Orloff (un científico demente que secuestra y asesina jóvenes).

La cinta, que relata la historia de un famoso cirujano que se dedica a secuestrar y asesinar jovencitas para recomponer el rostro de su bella hija, desfigurado en un incendio, está considerada como uno de los primeros ejemplos del género de terror gótico en el cine español y la pionera del fantaterror.

 

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Años 70: esplendor del cine más sangriento

Posteriormente, ya en los años 70, numerosos cineastas se sumaron a las películas sangrientas y de terror, incorporando elementos como los muertos vivientes o los zombis mucho antes de que se pusieran de moda. De esos años, especialmente fructíferos, podemos destacar cintas tan sangrientas como las siguientes:

 

La noche de Walpurgis (1971)

Película dirigida por León Klimovsky y protagonizada por el licántropo más famoso de todos los tiempos, Paul Naschy. En la cinta podemos disfrutar de la resurrección de Waldemar Daninsky, un hombre lobo. En esta ocasión acompañado de unas sexys vampiras.

 

La noche de terror ciego (1972)

Del director coruñés Armando Ossorio y título correspondiente a la primera parte de la tetralogía de los templarios. La cinta de Ossorio relata como templarios medievales, ejecutados por cometer sacrificios humanos, regresan de la muerte para vengarse.

Película completa en castellano

 

Ceremonia sangrienta (1973)

Protagonizada por Lucía Bosé y Espartaco Santoni. La primera cinta de Grau se centra en la vida real de la condesa húngara Erzsébet Báthory, más conocida como “La Condesa sangrienta”, que mató a cientos de jóvenes vírgenes y se bañó en su sangre para conservar su juventud.

 

No profanar el sueño de los muertos (1974)

Película protagonizada por Arthur Kennedy y Cristina Galbó. La película relata como los muertos de una morgue inglesa, próxima a una abadía de Manchester, comienzan a despertar a causa de las radiaciones de una máquina de ultrasonidos que el gobierno acaba de autorizar para combatir la contaminación.

 

A finales de los años 70 y principios de los 80, el cine de terror español o fantaterror quedó relegado a un segundo plano y lo que realmente triunfaba en los cines españoles eran las comedias del destape.

Pese a que en los años 80 el cine de terror ya no estaba de moda en nuestro país, el cineasta valenciano Juan Piquer Simón supo mantener vivo el género y regalarnos títulos realmente gores como Mil gritos tiene la noche (1982) o Slugs, muerte viscosa (1988), películas claramente inspiradas en el cine slasher americano y que tuvieron un gran reconocimiento internacional.

Con el slogan de “No hace falta que vayas a Texas para tener una masacre de la sierra mecánica”, Mil gritos tiene la noche (1982) destaca por unas impactantes escenas llenas de sangre y violencia, donde un asesino psicópata mutila a sus víctimas debido a un trauma infantil con un puzle.

También debemos mencionar la película Apocalipsis caníbal (1980), una coproducción hispano-italiana dirigida por Bruno Mattei, donde, tras el accidente en una central de investigaciones químicas, los muertos resucitan y devoran a los supervivientes.

Aunque la cinta es más bien italiana, fue rodada en España, concretamente en Barcelona.

 

Años 90: Caníbales lisérgicos y satanismo

A principios de la década de los 90 el gallego Toñito Blanco nos regalaba, un año antes de su muerte con 30 años, una de las cintas más gamberras y gores del cine español: La matanza caníbal de los garrulos lisérgicos (1993), una cinta llena de sangre, vísceras, torturas e incluso amputaciones con motosierra, protagonizada por Manuel Manquiña, Teté Delgado, César Strawberry, Julián Hernández (Siniestro Total), Silvia Superstar y Juanillo Esteban.

La película de terror gore, ambientada en lo más profundo del entorno rural gallego, relata como un grupo de jóvenes acaba en una casa habitada por una singular familia que sobrevive comercializando embutidos cuya materia prima es la carne humana.

Película completa

 

A continuación, llegaría El día de la bestia (1995) de Álex de la iglesia, una comedia satánica protagonizada por Alex Angulo y Santiago Segura que nos ofrecía una delirante visión apocalíptica del cercano fin de milenio, eso sí mucho menos sangrienta.

La cinta, que consagró a Alex de la Iglesia como unos de los mejores directores del género en España, narra la historia de un sacerdote que trata de impedir el nacimiento del hijo de Satanás durante la Nochebuena.

 

Nuevo milenio: resurge el terror patrio

A principios del 2000 aterriza en España el director de culto Brian Yuzna que junto al productor Julio Fernández (Filmax) fundan Fantastic Factory. El sello trae a nuestro país realizadores de la talla de Jack Sholder o Stuart Gordon y encumbra en el género del terror al cineasta español Jaume Balagueró.

El tercer proyecto del sello es Dagon: La Secta del Mar (2001), una sangrienta película de terror dirigida por el director de culto Stuart Gordon (Re-Animator o From Beyond), rodada en la aldea de Combarro (Galicia) y donde hace su última aparición en la pantalla el emblemático actor español Francisco Rabal.

La actriz Raquel Meroño, una de las protagonistas del film.

Argumento:

Las idílicas vacaciones de Paul y Barbara por la costa de Galicia sufren un duro revés cuando chocan contra unas rocas. Tras el accidente deciden refugiarse en un pequeño pueblo marinero. Pero las cosas se complican cuando averiguan que los lugareños adoran a Dagón, un monstruoso demonio marino al que ofrecen sacrificios humanos.

 

School Killer (2001)

Dirigida por Carlos Gil y protagonizada entre otros por el legendario Paul Naschy, Carlos Fuentes, Manuela Velasco y Olivia Molina.

La cinta relata como un grupo de jóvenes entran en un edificio abandonado para pasar un fin de semana, ignorando que años atrás un extraño vigilante provocó una masacre.

 

Tuno negro (2001)

Rodada en Salamanca y dirigida por Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín.

La cinta de terror slasher, protagonizada por Silke, Jorge Sanz, Fele Martínez, Maribel Verdú y Eusebio Poncela, entre muchos otros, se basa en la leyenda urbana que cuenta que existe un tuno que comete asesinatos en serie y ataca estudiantes universitarios.

Posteriormente, Brian Yuzna vuelve a filmar en España la secuela de uno de los títulos de terror de serie B más conocidos de los años 80 Beyond Re-Animator (2003), una película protagonizada, como no, por el actor fetiche del director Jeffrey Combs, junto a Elsa Pataky y Santiago Segura.

La tercera película que se hace de Re-animator, un relato de H.P. Lovecraft, sigue de nuevo al Dr. Herbert West, que regresa para continuar con sus experimentos de reanimación de muertos. En la cinta podéis ver, entre otras escenas sangrientas, como la actriz Elsa Pataky sufre una decapitación.

 

A continuación, y de nuevo bajo el sello Fantastic Factory, llegaría Bajo aguas tranquilas (2006), un film de terror gore dirigido por Brian Yuzna donde un pueblo sufre el regreso de un mal del pasado.

A finales del nuevo milenio, el cine de terror más sangriento resurge gracias a la llegada de una nueva generación de cineastas.

 

Llega la saga [REC]

Paco Plaza y Jaume Balagueró, que ya había rodado Darkness con Fantastic Factory en 2002, renovarían el género gore con la saga [REC], una serie de cuatro sangrientas películas, llenas de zombies infectados por un peligroso virus, donde aparece el icónico personaje de la niña Medeiros, interpretado por Javier Botet.

Niña Medeiros

La primera entrega REC (2007), triunfó en todo el mundo, llegando a recaudar más de 33 millones de dólares frente a un presupuesto de 1,5 millones. Además, su éxito propició una versión estadounidense titulada Quarantine (2008).

Dos años más tarde, en [REC] 2 (2009), el dúo formado por Jaume Balagueró y Paco Plaza nos muestra que fue de los sobrevivientes de la infección de la primera entrega y nos revela que los infectados no están enfermos sino poseídos.

REC 3: Génesis (2012) fue dirigida en solitario por paco Plaza y protagonizada por una guerrera y sanguinaria Leticia Dolera.

La tercera entrega, que se aleja del edificio infectado de Barcelona para invitarnos a una boda, es posiblemente la más sangrienta de la saga, aporta como novedad una buena dosis de humor y abandona el estilo cámara en mano.

La última entrega de la saga, dirigida por Jaume Balagueró, se estrenaba en 2014. REC 4 (2014) supuso el regreso de la actriz y periodista Manuela Verdasco y es posiblemente la peor de todas ellas. En esta ocasión los acontecimientos se trasladan a un barco petrolero.

 

El cine de terror sangriento más reciente

Lamentablemente, en el cine de terror más reciente de nuestro país se estrenan cada vez menos títulos sangrientos. Aun así, podemos rescatar un puñado de películas. ¡Toma nota!

 

Sexykiller, morirás por ella (2008)

Una película dirigida por Miguel Martí y protagonizada por Macarena Gómez (Musarañas o la serie Aquí no hay quien viva).

Se trata de un film gore, en tono de comedia, que imita los clichés del cine de terror slasher al estilo Scream.

Los inocentes (2013)

Otro título sangriento del cine gore español de los últimos años es Los inocentes. una película de terror dirigida por 12 estudiantes de cuarto curso de la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya, que tuvo su presentación en la sección oficial del Festival de Sitges.

La cinta, a pesar de contar con un presupuesto muy reducido, cuenta con un maquillaje y unos efectos especiales interesantes. Por supuesto, su fuerte son sus, sangrientas y a la vez divertidas, escenas gore.

Omnívoros (2013)

Uno de los últimos títulos del cine gore español es Omnívoros, una película escrita y dirigida por Óscar Rojo que narra como un prestigioso periodista gastronómico descubre un elitista grupo que organiza sesiones de canibalismo.

En los últimos años el cine de terror en España se ha decantado más por la temática sobrenatural que por las historias sangrientas. Películas como El orfanato (2007), Verónica (2017) o Malasaña 32 (2020) han triunfado más allá de nuestras fronteras, pero nos han dejado huérfanos de títulos sangrientos o gore.

Esperamos que en los próximos años el género de cine gore español se revitalice y vuelva a sorprendernos con nuevas, aterradoras y sobre todo viscerales historias empapadas en sangre.

 

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